¿Qué son las autolesiones?
Las autolesiones son conductas en las que una persona se hace daño a sí misma de manera intencional. No tienen como objetivo lastimar a otros, sino al propio cuerpo.
Una de las formas más conocidas es el cutting, que consiste en realizarse cortes. Pero no es la única: también pueden apare quemarse, golpearse, arrancarse el cabello, arañarse o introducirse objetos filosos, entre otras.
Es una práctica más frecuente en mujeres que en varones. Se estima que entre un 13 y 18% de adolescentes de entre 12 y 18 años se autolesionan.
No se trata de “llamar la atención”, sino de una respuesta frente a un malestar emocional que no encuentra otra forma de expresarse.
¿La autolesión es lo mismo que un intento de suicidio?
No, no es lo mismo.
La persona que se autolesiona no busca quitarse la vida. En general, el acto de hacerse daño tiene que ver con liberar tensión emocional, descargar emociones intensas que no han podido ser gestionadas de manera asertiva.
Es una forma de canalizar el dolor emocional cuando no se cuenta con recursos para expresarlo de otra manera.
¿Por qué estas conductas aparecen con mayor frecuencia en la adolescencia?
En la adolescencia se combinan varios factores.
Por un lado, los cambios propios de esta etapa hacen que muchos adolescentes se aíslen más, pasen tiempo solos y tengan menos acompañamiento cotidiano.
Otro factor es la impulsividad, característica de esta etapa, que puede llevar a respuestas rápidas frente a conflictos o frustraciones.
Y algo central es la dificultad para gestionar emociones, sumada muchas veces a la desconexión con adultos de confianza. Cuando no saben qué hacer con lo que sienten ni con quién hablar, la autolesión puede aparecer como una salida.
Por otro lado, aunque parezca extraño, según Stänicke, Haavind y Gullestad (2018), una razón común es la necesidad de conectar con otros: en Internet existen comunidades en las que se comparten tips para autolesionarse, y ser parte de ellas, proporciona a los adolescentes un sentido de pertenencia muy grande, en una etapa en la cual esto es fundamental.
Por último, y no menor, se trata de una práctica validada por la comunidad adolescente. Tal como el vaper, las autolesiones (lamentablemente) “están de moda”
¿Cómo pueden darse cuenta los padres de que su hijo podría estar autolesionándose?
Algunas señales frecuentes son:
- El uso de ropa holgada o de manga larga
- Mayor aislamiento
- Cambios de humor
- Evitar espacios familiares
- Dificultades para dormir.
- No siempre hay una señal evidente, pero la combinación de varias de estas conductas merece atención.
¿Qué pueden hacer los padres para ayudar?
Lo principal es fortalecer la conexión y la comunicación. El mensaje debe ser claro: “No importa cuán grave sea tu problema, estoy acá para vos”
Es importante no reaccionar con castigos ni alarmismo, porque eso suele llevar a que los chicos oculten más estas conductas.
Y fundamentalmente, buscar ayuda profesional. Es algo que se puede trabajar y tiene muy buenos resultados cuando se aborda lo emocional, la comunicación y el vínculo familiar.
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