miércoles 28 de enero del 2026

ICEBREAKER: Neurocoaching - Natasha Zschocke

Neurociencia aplicada para romper estructuras que limitan, comprender el temperamento y descubrir el propósito para avanzar con seguridad, eligiendo quién querés ser. Galería de fotosGalería de fotos

ICEBREAKER: Neurocoaching - Natasha Zschocke
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¿Por qué Icebreaker?

Icebreaker significa rompehielos.

Para mí, siempre fue algo más profundo: romper estructuras, mandatos y formas rígidas de aprender, trabajar y vivir.

En el colegio no seguía un patrón lineal. Pensaba distinto, me dispersaba, preguntaba mucho, necesitaba moverme, crear y expresarme. Eso no siempre estaba bien visto. Muchas veces sentía que “me costaba”, que “no podía”, que “no encajaba”. Durante años pensé que el problema era yo.

Tampoco tenía claro qué estudiar. Dudaba. Elegí Publicidad porque parecía más creativa y simple. La estudié y la terminé. Y fue ahí, en una materia: Psicología, donde algo hizo clic: quería entender qué pasaba dentro de las personas. Quería respuestas.

Así empecé Psicopedagogía. También la terminé. Y en Neuropsicopatología, a través de distintos tests, descubrí algo clave: tenía TDAH (ADD) y dislexia. Por primera vez, muchas piezas encajaron. Mi cerebro tenía otra forma de funcionar.

Ahí comenzó una búsqueda más profunda.

Seguí formándome. Durante la pandemia, cuando el teatro —otro pilar fundamental en mi vida— se frenó por completo, tuve que reinventarme. Me compré mi primera computadora, aprendí a usarla y cursé una Diplomatura en Neurociencia.

La neurociencia me dio respuestas que venía buscando hace años: el cerebro es plástico, entrenable y transformable.

No estamos determinados solo por lo que somos o por lo que nos tocó. Podemos decidir quién queremos ser y entrenar el cerebro para eso.

En ese camino apareció una palabra que ordenó todo: propósito. Me formé como Coach Internacional de Ikigai, profundizando en cómo alinear lo que hacemos con lo que queremos construir. Cuando hay un propósito claro, el cerebro encuentra dirección, la motivación se sostiene y el bienestar aumenta, incluso frente a dificultades como el TDAH o la dislexia.

Desde esa convicción acompañé a fundar la Fundación IIKIBUNTU, con la idea de que encontrar el propósito no sea un privilegio.

Icebreaker nació en 2013 como un proyecto vivo, en movimiento. Cada formación, experiencia y descubrimiento se transformó en herramientas para otros. Con el tiempo sumé neurociencia, temperamentos, psicología positiva, Ikigai, teatro y mindfulness. Durante la pandemia desarrollé módulos online y una plataforma digital para llegar a más personas.

Hoy Icebreaker se expresa en talleres, procesos individuales y trabajos con empresas, colegios y equipos. No trabajamos desde etiquetas ni estructuras rígidas, sino desde acciones simples y concretas para entrenar el cerebro hacia el quién quiero ser, y no quedar atrapados en el quién soy porque así me tocó.

Mi camino personal también creció: me casé, me separé y tuve dos hijos —con TDAH y dislexia— y ellos, junto a cada persona que conozco, siguen siendo grandes maestros. Por eso continúo formándome y hoy estoy finalizando una especialización en Coaching en TDAH.

También estoy escribiendo un libro: una forma de amplificar este mensaje y llegar más lejos.

Para cerrar, Icebreaker no es solo un taller: es una experiencia que transforma, donde ofrecemos herramientas prácticas que rompen lo automático y acompañan a construir una vida y un trabajo con propósito, usando neurociencia, motivación y temperamentos.

Icebreaker – Natasha Zschocke

15 6302 9595

@icebreaker_nc

www.icebreaker.com.ar

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