Soy Analía Sismonda, de profesión Despachante de Aduanas y de vocación Terapeuta Holística. Desde hace 6 años me especializo en terapias complementarias, entendiendo que estas acompañan a la medicina alopática; a diferencia de las terapias alternativas, que proponen reemplazarla.
Dentro de mi formación, trabajo con biodescodificación, Reiki, memoria celular, Flores de Bach, masaje facial japonés, masaje craneofacial, intrabucal entre otras técnicas de rejuvenecimiento del rostro.
Kaolift – Masaje Facial Japonés
Hoy quiero contarte sobre una de las técnicas que está en auge en mi consultorio: el Masaje Facial Japonés Kaolift.
Se trata de un masaje integrativo de origen oriental, concebido para recuperar y mantener la belleza del rostro de forma natural. A través de maniobras como drenaje linfático, digitopuntura, tapping, bombeos y amasamientos, se logra tensar los tejidos, activar la circulación, iluminar y oxigenar la piel, tonificarla y favorecer la eliminación de toxinas.
Durante cada sesión no utilizo aparatología ni accesorios: es un trabajo completamente artesanal. Empleo aceites vehiculares puros y orgánicos —como jojoba, almendras, caléndula o rosa mosqueta— seleccionados según el tipo de piel, combinados con aceites esenciales como lavanda, jazmín, limón o bergamota, que acompañan el fluir de las manos.
Este masaje es holístico e integrativo porque entiende la belleza como el equilibrio entre cuerpo, mente y energía.
La sesión se desarrolla en dos fases, combinando técnica manual y trabajo energético, permitiendo al paciente alcanzar un estado de relajación profunda.
Trabajo sobre tres áreas fundamentales: la musculatura, mediante fitness facial para tonificar cuello y rostro; la piel, estimulando la producción de colágeno y elastina, mejorando el tono y atenuando líneas de expresión; y la energía, aplicando principios de la filosofía zen a través de puntos de digitopuntura que se relacionan con distintos órganos del cuerpo.

Un beneficio para todos
Este tratamiento es apto para hombres y mujeres de todas las edades. La frecuencia recomendada dependerá de la edad, el estado de la piel y los objetivos de cada persona. Por eso, sugiero comenzar con una primera sesión y, a partir de la respuesta de la piel, diseñar un plan personalizado.
Marcando la diferencia
En un mundo cada vez más dominado por la tecnología, el ser humano sigue buscando aquello que ninguna máquina puede reemplazar: el contacto. El masaje es un diálogo silencioso entre quien da y quien recibe, un viaje sensorial y energético donde el valor diferencial está en la experiencia, la observación profesional y la adaptación a la biología de cada persona y no a la lógica de un aparato.

Analía Sismonda, Terapeuta Holística
Instagram: @Analia.sismonda
Turnos por WhatsApp: 11 4971 5495
Consultorio: Berazategui Centro
Mail: [email protected]
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