¿Cuáles fueron tus inicios en la profesión?
Como les pasa a muchos profesionales al comenzar, empecé con muchísima incertidumbre. La carrera brinda una base teórica, pero el paso a la práctica es desafiante.
Lo primero que hice fue elegir una orientación. En mi caso, opté por estudiar el enfoque cognitivo-conductual, y a partir de ahí, comencé a atender muy de a poco: tenía dos sillas, un escritorio y cinco pacientes.
Con el tiempo entendí que empezar de esa manera fue una decisión muy responsable. Me permitió seguir formándome, despejar dudas con los supervisores y, sobre todo, disfrutar de mi trabajo.

¿Qué tipo de atención brindás?
Básicamente, terapia individual a niños, adolescentes y adultos. Realicé una especialización en trastornos de ansiedad, por lo que gran parte de mi trabajo está orientado a acompañar a personas que atraviesan episodios de ansiedad, depresión y ataques de pánico.
Además, me dedico a la orientación vocacional, un proceso que acompaña a los jóvenes en la elección de qué estudiar o trabajar al finalizar la escuela secundaria, también lo pueden realizar adultos. El objetivo es que puedan tomar una decisión consciente, acorde a sus intereses y a su forma de ser.
¿Cómo te proyectas en el mediano plazo?
Me encantaría seguir ampliando la atención online para poder acompañar a más personas.
También me gustaría continuar desarrollando mi podcast, "Psicología con Dai", un espacio donde hablo sobre temas como la gestión del estrés, la procrastinación, los límites y otros aspectos relacionados con la salud mental. Es un proyecto que disfruto muchísimo porque siento que quienes lo escuchan pueden llevarse herramientas útiles.

¿Qué considerás que te distingue como profesional?
Por un lado, para mí es muy importante seguir aprendiendo. Creo que recibirse no es el final del camino, y que tenemos la responsabilidad de seguir formándonos. Por otro lado, siento que una de las cosas que me distingue es mi forma de trabajar. Me gusta que la terapia no quede solo en lo que se habla en sesión, sino que cada persona se lleve una pequeña tarea o herramienta para poner en práctica. Creo que los cambios no ocurren únicamente dentro del consultorio, sino también en la vida cotidiana, cuando empezamos a aplicar lo que trabajamos en terapia.
Si comenzarás de nuevo, ¿qué harías diferente?
La verdad es que no haría nada distinto. Siento que fui construyendo mi camino paso a paso y que, aunque muchas veces aparezca el miedo, intento que no sea eso lo que tome las decisiones.
Y cuando aparece una situación que excede mi área de trabajo o considero que otra persona puede acompañar mejor ese proceso, no tengo problema en derivar. Siempre digo que ningún psicólogo puede abarcar todo. Es importante conocer los propios límites.
Lic. Daiana D´Agostino
3487-709399
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Spotify: psicologiacondai
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