Durante más de veinte años, Natalia Groisman fue abogada de familia. Acompañó divorcios, separaciones y reorganizaciones domésticas: personas que debían dejar una casa y empezar de nuevo en otra. Hoy hace algo parecido, pero desde otro lugar. "Antes acompañaba procesos de transformación desde el derecho; hoy lo hago a través de los espacios", cuenta. "Este proyecto es mi mundo y mi mirada llevados al interiorismo."
La semilla estaba antes del oficio. "Cada vez que atravesé un cambio importante o comenzó una nueva etapa, casi instintivamente empecé por transformar mis espacios", explica. "Era mi manera de volver a apropiarme de mi lugar y también de transitar momentos difíciles." Lo hacía en sus propias casas, en el campo, con gente cercana, hasta que decidió convertirlo en proyecto profesional.

Sus servicios van de la transformación integral a la intervención puntual. "A veces no hace falta hacer una gran obra: cambiar una obra de arte, incorporar un objeto, mover un mueble, trabajar la iluminación o animarse a sacar aquello que ya no nos representa puede cambiar completamente la sensación de un lugar." También selecciona arte, muebles y objetos, y acerca artistas y artesanos a quienes buscan algo distinto.
Su método empieza por escuchar: "Una casa no tiene que parecer salida de un catálogo. Tiene que contar quién habita ahí." Su diferencial, dice, no está en competir sino en su propia historia. "Aprendí a escuchar a personas que estaban atravesando cambios profundos. Hoy esa escucha sigue estando, sólo que aplicada a otro ámbito. No busco simplemente hacer espacios lindos. Busco encontrar el alma de un espacio, potenciarla y hacer que represente a quien lo habita."

De cara al futuro, sueña con que su nombre sea, más que un estudio, un universo: casas, arte, campo, caballos, viajes y las historias que va encontrando en el camino. "Mi aspiración es construir una mirada reconocible. Que algún día alguien pueda decir: 'ahí hay una mirada Natalia Groisman'."
Y si tuviera que empezar de nuevo, confiaría antes en su intuición. "Muchas veces una nueva etapa se construye con todo lo que una ya vivió. Yo no empiezo de cero." Su profesión anterior, sus casas, el campo, los viajes y hasta los momentos difíciles son parte de la mirada que hoy pone en cada proyecto. "Mi mundo y mi mirada llevados al interiorismo. Porque transformar un espacio, muchas veces, también es una manera de empezar de nuevo."
Natalia Groisman
IG: ng_nataliagroisman
Advertencia de Diego Giacomini, el ex mejor amigo de Milei: “Ayúdenlo, no está bien”
Ni Tan Fashion: llega un nuevo streaming para hablar del detrás de escena de la moda
La historia de amor del Negro Rada y Patricia, su última esposa: su mamá no lo aceptaba, él la esperó durante años y pasaron décadas juntos