viernes 5 de marzo de 2021
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CELEBRIDADES | 29-09-2016 08:54

Mariana Arias y Roberto Gálvez en el lujoso "Seven Seas Explorer"

"Celebramos trece años de puro amor". Galería de fotos

Cuando se conocieron hace trece años, Mariana Arias se sentía en el momento ideal de volver a formar una familia. Modelo exitosa que luego se volcó a estudiar teatro y periodismo, separada de su primer marido y madre de una hija llamada Paloma, la ex mannequin que compartió pasarelas con super tops como Claudia Schiffer o Cindy Crawford palpitaba que estaba en situación propicia para volver a enamorarse. Y así formó una pareja estable y confiable con Roberto Gálvez, sobrino del recordado “Aguilucho” Gálvez, también divorciado y padre de dos hijas. “Fue una gran suerte conocer a alguien como él, una persona noble e ideal para volver a armar una familia. Porque esa siempre fue mi intención, más allá de las circunstancias. Y así recorrimos todos juntos, con mi hija y las de él, un camino lindo pensando que la familia Ingalls era posible (risas)”. Sentada con su figura estilizada en uno de los bares del imponente crucero Seven “Seas Explorer”, Mariana no medita demasiado para contarle a CARAS como rehizo su vida afectiva. Con esa claridad y frontalidad de toda leonina del tercer decanato, conjuga pasado y presente sin preocuparse por el futuro: “Nosotros disfrutamos mucho del día a día, de las actividades, de hacer deportes, de hacer programas juntos, como viajar en este caso. Pero siempre celebramos el hoy, porque hay que aferrarse a lo que uno está viviendo y aprovecharlo al máximo. Valoramos estar sanos y juntos en la mitad de nuestras vidas para seguir construyendo”.

Los tiempos en Alta Mar son muy diferentes a los de la vida cotidiana. Salvo la rigidez de los turnos en los restaurantes para cenar, la navegación  invita al relax y a disfrutar de la vida dejando el reloj a un lado. Invitada por la sofisticada compañía Regent “Seven Seas Cruises” para inaugurar su más lujoso y novedoso barco, Mariana y Roberto asumieron el viaje como una reciclada luna de miel. “Celebramos trece años de puro amor con un crucero mágico”, definió con esa estirpe de periodista que descubrió de grande. Y se explayó sobre la particular experiencia: “Es la primera vez que hacemos un crucero, y la verdad nos encantó. Debutamos con el mejor que pueda haber, así que de ahora en más va a ser difícil superarlo (risas). La vida a bordo es interesante y muy intensa, porque bajar cada día en una ciudad y recorrerla reclama de muchas energías. Sobre todo en un crucero donde hay de todo, donde podes hacer ejercicios físicos, deportes, dorarte al sol y nadar, ir al spa, comer en distintos restaurantes, ir a la peluquería, arreglarte... Y después bajar y conocer Valencia, Alicante o Ibiza, como en nuestro caso. Me parece un gran programa para hacer en familia, y el destino quiso que la fecha coincida con un nuevo aniversario de nuestra relación”, relató con el consentimento de Roberto. Juntos compartieron una suite con balcón propio al mar, y se entregaron a los placeres de un barco que los expertos califican hoy como el “más lujoso del mundo”. Botado el 13 de julio pasado en Montecarlo por la princesa Charléne de Mónaco (38),el Explorer dispone de 14 cubiertas y tiene capacidad para 750 huéspedes. Pesa 56.000 toneladas y mide 224 metros de largo por 31 de ancho. Un auténtico seis estrellas flotante, ideal para disfrutar en pareja como lo hicieron Mariana y Roberto desde Barcelona, donde se embarcaron, hasta el puerto de Lisboa, recorriendo la Costa del Sol española y atravesando el mítico Estrecho de Gibraltar.

—¿Cómo hicieron con Roberto para ensamblar las historias familiares de cada uno?

—Tratamos de hacer lo mejor que pudimos, y una gran ventaja para los chicos fue no tener problemas con nuestros ex. Fijate que en el último evento de la marca de ropa de Paloma estaban su padre, Marcelo Cepeda, con su nuevo hijo, Dante, y Roberto con sus dos hijas, Julieta y Agostina. Una situación que también se da en los cumpleaños y en los veranos. No significa que seamos perfectos (risas), pero ayudó mucho a la convivencia.

—Y su hija, Paloma, ¿se volcó más al diseño que a las pasarelas?

—Siempre es bueno que los hijos superen a sus padres, y yo creo que ella me ha superado. Poque encontró una profesión interesantísima como el diseño de indumentaria, estudió una carrera a la edad que la tiene que estudiar, y está desarrollando una marca, F.P, que cada vez está mejor. Logró su independencia económica y también sigue haciendo cosas como modelo. Te diría que Paloma me cumplió el sueño.

—¿Qué recuerda de sus epócas de mannequin? Dicen que usted fue de las pioneras en viajar a Europa para hacer las temporadas...

—No fue fácil, eran épocas sin WhatsApp, sin mail, y sin posibilidades de comunicar lo que hacíamos. Cuando tenía 19 nos fuimos al exterior con Mónica Labari, después que una agencia europea hiciera un casting en la agencia de Ricardo (Piñeiro). Durante cuatro años hice las temporadas de Milán y París, después me volvía a Buenos Aires para las colecciones y me volvía a ir a Europa con los desfiles ya confirmados. Desfilé para Chloé, Romeo Gigli, Alberto Ferreti, recuerdo ese desfile de trajes de baño en Nueva York con Schiffer, Cindy Crawford, Linda Evangelista (51)... Fue increíble también cuando Oscar de la Renta me vio desfilar para él en Buenos Aires y me convocó a que abriera y cerrara sus shows en Nueva York y Paris. Disfrute mucho mi carrera de modelo, sobre todo los años del medio.

—¿Después prefirió más el periodismo que seguir vinculada a la moda?

—Yo sentía que modelar era algo innato en mi, y la idea de una escuela de modelos nunca me convenció. No me gusta que se les diga a las chicas que van a poder trabajar cuando en general no es tan así. No me gusta mentir y me gusta ser frontal, y no se si eso es muy redituable... Al periodismo llegué por ser curiosa, hice y terminé la carrera de grande pero me hizo mucho bien, me dio seguridad y herramientas para desenvolverme. Hoy tengo mi programa de entrevistas en TV, que ya lleva trece años, escribo en Perfil un blog para la mujer, y el año pasado hice con Planeta mi primer libro, “Una Mujer En La Mitad De La Vida”. También tengo mi marca de anteojos, en la que diseño y hago la comunicación.

—¿Nunca pensaron en tener un hijo?

—No, ya está. Ahora tenemos que esperar los nietos (risas). Estamos muy bien así, nuestro plan era acompañarnos, estar juntos y crecer como pareja. Y creo que lo venimos logrando.

por Carlos Cervetto

(desde Lisboa)

Fotos Federico De Bártolo

(producción Fernanda Vaudagna) Agradecimientos: Vanguard Marketing (01153530580); Mariano Stabielli, Adrián Pavese; Regent Seven Seas Cruises; Márian Saud; F.P; Paris by Flor Monis; Luna Garzón; Ricky Sarkany; Compañía de Sombreros; Zito; Javier Musetti; Maga Editions; Class Life, & Other Stories.

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