Charo Calamaro, la hija de 20 años de Andrés Calamaro y Julieta Cardinali, creció entre escenarios, cámaras y sensibilidad artística. Con rasgos que remiten de inmediato a su madre actriz y el apellido inconfundible de su padre, la joven atraviesa una etapa de exploración personal y disfrute.
Tras una escapada reciente a Punta del Este, donde compartió días de descanso y complicidad familiar, Charo armó las valijas y puso rumbo a Brasil. Allí eligió Jurerê como refugio: mar calmo, sol persistente, look animal print para uno de sus días de playa y ritmo relajado.
Activa en redes, atenta a la estética y al relato propio, Charo Calamaro adora combinar viajes con estilo y mirada contemporánea. Lejos de encasillarse sólo en la herencia, empieza a construir identidad, con naturalidad y exposición medida, mientras el verano la encuentra en movimiento y en búsqueda constante.
Con perfil bajo, la joven observa, aprende y avanza sin apuro, disfrutando cada paso propio del camino.
Así es Ezequiel, el hermano de Maxi López que es especialista en cosmetología y que vive en Europa junto a su esposo
La dura enfermedad con la que lucha Miriam Lanzoni: “Me sacó de la cancha”
Esteban Mirol: “A Marixa Balli le parece mal que alguien diga que no compra ropa en Argentina y yo digo que no hay que ser hipócritas”
La nueva conquista de Facundo Moyano que generó un tsunami en el espectáculo argentino
Quién es el actor de Hollywood que llamó a hacer una revolución contra Trump
El monograma de Louis Vuitton cumple 130 años: la historia del símbolo más icónico del lujo
Los dos exitosos negocios de Mora Calabrese, la esposa de Abel Pintos