Hablar de Pasapalabra (Telefe) es hablar de Iván de Pineda. Desde su llegada al ciclo en 2016, el conductor se convirtió en una pieza fundamental del exitoso formato de preguntas y respuestas, consolidándose como una de las figuras más queridas y reconocidas de la televisión nacional. Con su estilo relajado y su impronta característica, logró adueñarse de un rol que hoy parece inseparable de su imagen. Acostumbrado a formular las preguntas y acompañar a los participantes desde detrás de su escritorio, hubo una ocasión especial en la que los roles se invirtieron. El propio Iván se enfrentó a un desafío lúdico del certamen, poniendo a prueba sus conocimientos en el juego.
Así fue el debut de Iván de Pineda en Pasapalabra
En aquel momento, un Iván de Pineda con su clásico, pero ahora algo olvidado look de pelo largo, ocupó el lugar de una de las participantes a través de un comodín. Lo más llamativo es que no lo hizo en el ciclo de Telefe, sino que sucedió en la emisión del programa cuando todavía era parte de la grilla de El Trece. “La persona a la cual voy a reemplazar después tiene que venir a leer el juego y a hacer una responsabilidad también. Tiene una metodología muy especial”, comenzó diciendo dejando que el equipo debata quién era la persona más idónea para ocupar el puesto. En este marco, se decidió que Flavia Palmiero sea la encargada de invertir los roles con el modelo ya que contaba con la experiencia televisiva de ser la portadora de grandes éxitos. Por esta razón, procedió a explicarle en qué consistía el juego y cómo era la dinámica del mismo: “Acordate de esto siempre, Fla: vas a ir pasando Moranza, Vero y después voy a jugar yo. Cuando decimos Pasapalabra, esa pregunta que no ha sido respondida... Después se retoma”. Acto seguido le advirtió: “Pero mirá que es bien rápido, vas arriba de todo”.
Iván de Pineda casi logra el puntaje ideal
La propuesta lúdica consistía en que el trío de participantes ordene una serie de palabras que tenía alterada sus letras. Mediante la ayuda de la lectura de una frase que los iba orientando, cada uno de ellos debía descifrarlas. Mientras sus dos compañeros de equipo no lograron responder correctamente, cuando fue el turno de Iván de Pineda, la situación cambió favorablemente.
El conductor respondió correctamente ocho de las nueve palabras que debían completarse, sumando puntos clave para el desafío final. Sin embargo, advirtió que este comodín también podía convertirse en un arma de doble filo para el equipo, ya que quien lo reemplazara debía contar con la habilidad de expresarse con fluidez, sin ponerse nervioso ni trabarse ante la rapidez de la lectura.
Como era de esperarse, esta participación generó una ola de comentarios entre los televidentes en las plataformas de interacción social. Muchos propusieron que el conductor se enfrente al Rosco, el desafío final del programa, frente a un competidor de gran nivel que pueda poner a prueba sus conocimientos. Otros, en tanto, destacaron su amplio bagaje cultural, su rapidez mental y la sólida formación que demuestra en cada emisión.
Una vez más, Iván de Pineda dejó en claro por qué se convirtió en una de las figuras más queridas de Pasapalabra, sorprendiendo tanto a los participantes como al público con su desempeño dentro del juego que conduce desde hace una década. Su participación especial no solo aportó entretenimiento y diversión, sino que también reafirmó el carisma y la agilidad que lo distinguen en cada temporada del ciclo.
Iván de Pineda contó la brutal pelea que tuvo con su hermano más chico
La vida de Iván de Pineda fuera de las cámaras: su otro trabajo en Telefe y la profesión que lo une con Antonio Laje
Clásico y elegante: el look de Iván de Pineda en la avant premiere de El Diablo viste a la Moda 2
Martín Fierro de la moda 2026: todos los ganadores
Franco Colapinto correrá para Gucci en el 2027
Ni Una Menos: a 11 años de la primera marcha, hubo más de 3200 víctimas fatales de violencia de género en Argentina
Así fue el casamiento secreto de Jujuy Jiménez y Gustavo Hormaechea: íntimo, sin su familia y con un anillo muy especial