Guido Kaczka es otro, pero a la vez no. Sonríe con la mirada y mantiene invicta su fascinación. Como ese niño que se descubrió actor, pero ahora con estatuilla en mano. “¿Cómo no me va a emocionar? Más vale que uno se tiene que reconocer uno primero, pero si viene la palmada, el abrazo o el ‘vos te lo mereces’, todas las cosas que me dicen las disfruto”, dijo a CARAS el reciente ganador del “Martín Fierro” de Oro 2026, que incluso con sueños grandes en tiempos tempranos, redobló la apuesta para hacer del oficio mucho más que una pasión.
Y fueron sus colegas, amigos y pares de la industria televisiva -lo acompañó también su pareja Soledad Rodríguez- los que avalaron su gran noche en la histórica fiesta de la televisión.
La palabra del conductor en su noche consagratoria
“Siempre tengo expectativas, pero cada vez más estable. En el sentido de que pasa el tiempo y ya estás más acostumbrado a perder o ganar. El año pasado fue un año de pausa, pero la verdad gané muchos, perdí muchos y eso es lo bueno porque significa que estuve laburando”, sumó el conductor de Es mi sueño (eltrece), “un programa que está bárbaro y me pone muy contento, aunque el premio de hoy fue por ‘Buenas Noches Familia’”.
Pero la maratónica performance de Kaczka en tevé data de épocas pasadas. Donde mandaba la ficción de aire y desde su curiosidad temprana, rompió el hielo con un debut televisado a los casi 4 años. Y fue entonces que “Pelito”, el boom juvenil y semillero de 1983, de Canal 13, le dio a Guido el puntapié inicial. Sin saber que lo que venía, podría llegar a escalar a dimensiones incluso más altas de lo que aquel niño que debutó actuando con sus hermanos (Emiliano y Analía Kaczka) alguna vez fantaseó.
De “Clave de Sol”, “Grande Pa”, “Chiquititas” y Verano del 98” a su faceta como conductor y productor
Y aun así, Guido Kazcka nunca perdió el barrio: pasando los veranos en la pileta del club Amigos de Villa Luro, sus días en la vereda de Moreno o La Paternal y hasta el mismo set de grabación jugando a la pelota con los técnicos del canal, sus recuerdos más vivos.
“Empecé muy chico y ya soñaba con tener un programa, pero era inalcanzable. Cuando tenía 5 y estaba en ‘Homenaje’, ciclo conducido por Juan Carlos Mareco, yo siempre aparecía vestido de smoking y presentando artistas, pensando: Mirá si algún día llego a ser como Mareco…”, afirmaba el conductor. Y más temprano que tarde, llegó.
“Soy otro Guido, por supuesto, pero hay algo en la esencia que sigo sintiendo lo mismo. Me gustan los faroles, las cámaras, las escenografías, logré mucho más de lo que imaginaba y me imaginaba un montón. Me dio oportunidad Gustavo Yankelevich, Jorge Pala, Sofovich, pero los años últimos fue ron en el trece donde hice cosas importantes”, declaró una vez abajo del escenario para distintos medios.
Papá de cuatro -Romeo, con Florencia Bertotti y Benjamín, Helena y Eliseo con Soledad- nunca dejó de agradecer a los suyos en cada logro, incluso a su fallecido papá, Benjamín, a quien honró desde el escena rio con el premio.
Los ojos de Kaczka se dejan adivinar. Y es en su mirada transparente y cercana, con ojos de niño y aplomo de productor, que el hombre que arrasó este año además con dos premiaciones -a “Mejor programa de Entre tenimiento” y “Mejor con ducción”- ya tenía el Oro de Radio- cerró con emoción: “Mucha alegría de poder ga narme el Oro en esta noche y además en Telefè. Que me en canta porque uno tiende a pen sar, ah bueno viste el canal que lo organiza, la sensación y mi rá me lo estoy ganando acá en Telefé… Así es que estoy muy agradecido”.
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