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26/06/2018

Úlcera estomacal sangrante: el cuadro por el cual Morena Rial fue internada

La hija de Jorge Rial atraviesa uno de sus peores momentos. Conocé en detalle el diagnóstico que generó gran preocupación.

Morena Rial tuvo que ser internada en el Sanatorio Finochietto por una úlcera de estómago sangrante, en donde fue transfundida para compensarla. El cuadro fue confirmado por una videoendoscopía digestiva alta (VEDA) diagnóstica y terapéutica para evitar que continuara la pérdida de sangre.

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El doctor Luis Caro, Director médico de Gastroenterología Diagnóstica y Terapéutica (Gedyt) y Jefe de Gastroenterología en el Instituto Alexander Fleming y el Sanatorio Finochietto, explicó a Caras Salud que las úlceras empiezan como una erosión o lastimadura similar a un afta en la mucosa estomacal (la piel que recubre) y luego el ácido clorhídrico dentro del estómago la lastima cada vez más.

“Cuando un afta supera los cinco milímetros, ya se transforma en una úlcera, que puede alcanzar primero la barrera mucosa, después la mucosa como tejido, hasta llegar a la submucosa, cuando se dice que está ‘en carne viva´. Si este fenómeno no se trata a tiempo, el ácido clorhídrico o muriático puede llegar a romper una vena o una arteria. Es entonces cuando una úlcera péptica se transforma en una úlcera sangrante”, explicó Caro.

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Según detalló el gastroenterólogo, se comienza con síntomas de ardor o acidez, que si no mejoran pueden transformarse en dolor y en un hambre también dolorosa, que se alivia cuando el paciente bebe leche o come algo. “Al estar mejor, la persona toma esta conducta como un tratamiento cotidiano que no alcanza. Es por eso que una gastritis, que es una inflamación de la mucosa, evoluciona a una erosión y más tarde puede terminar en una úlcera”, indicó el médico. Y aclaró que cuando ya es sangrante “puede aparecer materia fecal negra o bordó por la sangre digerida (lo que se llama melena) o en algunos casos, vómitos con sangre”.

Este cuadro aparece a cualquier edad y está muy relacionado con el estrés, así como también a una bacteria llamada helicobacter pylori, que produce una gastritis capaz de evolucionar a úlcera. “Si a eso le sumamos la ingesta de antiinflamatorios también automedicada (sin ninguna protección gástrica) y el no comer seguido, el cuadro puede empeorar”, indicó.

La estrategia de prevención de la úlcera sangrante es similar al tratamiento de esta dolencia. De hecho, lo primero que debe evitarse es que una gastritis evolucione. Esto se logra con disminuir el nivel de acidez del ácido que se encuentra dentro del estómago, para evitar que sigan lastimando los tejidos.

“Ante estos casos, se debe administrar antiácidos comunes o bien inhibidores de la bomba de protones, que son los llamados ‘prazoles’, como el histórico omeprazol o los de última generación esomeprazol o dexlansoprazol. También hay que educar al paciente para que no realice ayunos prolongados”, enumeró.

“Cuando el médico de cabecera opta por transfusiones, es porque el paciente perdió sangre por muchos días o mucha sangre en poco tiempo. Es entonces que se decide darle glóbulos rojos para que no se descompense”, señaló Caro.

Pero más allá de estas medidas, los hábitos higiénico-dietéticos son una parte importante del tratamiento. Por un lado, se debe evitar los alimentos irritantes como café, mate, picantes, condimentos y alcohol, así como también dejar el cigarrillo. Por último, la persona debe aprender a comer lento, seguido y en pocas cantidades.