miércoles 17 de abril del 2024

ABUSO SEXUAL CONTRA MENORES: INDICADORES EN NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

Psicoeducar a la población sobre qué es el abuso sexual contra menores y cómo estar alertas, es clave para la prevención y el abordaje a tiempo. Es infrecuente que el niño cuente o que los signos sean tan evidentes como para que no hayan dudas. Pero vamos al grano: ¿Qué podría ser indicador de abuso sexual? Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

NIÑOS:

Entre los principales indicadores encontramos infecciones genitales/hemorragias, ropa interior rasgada o manchada, y enfermedades de transmisión sexual. Si esto pasa, es prácticamente evidente que sufrió agresión sexual. Otras manifestaciones, en cambio, parecen menos "asociables" al abuso, aunque pueden estar vinculadas a éstos... El trauma puede llegar a paralizar o desconectar al niño del sí mismo y el entorno, por lo que si no se mueve, no camina, está "apagado", puede estar ligado al efecto traumático. Lo mismo ocurre cuando encontramos retrocesos inexplicables en el comportamiento o relación con los otros. Del mismo modo, dolores abdominales crónicos y signos como el retroceso en el control de esfínteres, pueden deberse a abusos, físicos en el primero y de cualquier índole en el segundo.

PRE-ADOLESCENTES/ADOLESCENTES:

Aquí se complejiza porque la entrada en la adolescencia desestabiliza a los chicos. Sin embargo, cambios repentinos de conducta, consumo de drogas, fugas o huidas sin razón aparente y conductas autolesivas/suicidas, pueden asociarse a traumas, por definición, improcesables. Cuando surgen "de la noche a la mañana" puede deberse a abuso sexual. Otros indicadores podrían ser la hostilidad, agresividad e ira sin razón aparente, bajas repentinas en la autoestima y alejamiento de su entorno, y rechazo a su propio cuerpo, en tanto muchas personas víctimas de abuso, "odian" su cuerpo por considerarlo el culpable de haber sido deseadas por el agresor.

INDICADORES COMUNES:

- Bajo rendimiento escolar de manera inesperada.

- Alteraciones graves del sueño.

- Conocimiento y/o práctica de conductas sexuales desacordes a la edad.

- Masturbación compulsiva.

- Excesiva curiosidad sexual o exhibicionismo.

- Lenguaje sexual.

- Miedo generalizado.

- Culpa o vergüenza extrema.

- Depresión, ansiedad, llanto frecuente.

- Aparición de temores repentinos e infundados hacia una persona en especial.

Sintetizando, el abuso sexual genera un trauma. Estos producen detención de las funciones yoicas o reaparición de inadecuaciones que ya habían sido superadas. Cuando encontramos retrocesos en sus aprendizajes, o sexualización extrema, o sintomatología "de adulto", hay que tomar cartas en el asunto. En adolescentes, retraimiento, agresividad, desborde, u otros síntomas que exceden la rebeldía adolescente, podrían estar indicando un trauma severo. 

Y sin lugar a dudas, las conductas autoagresivas / ideaciones autolíticas, suelen ser la puerta de entrada a la noticia de que han sido víctimas de abuso. 

Si creés que alguien de tu entorno puede ser una víctima, dirigite a especialistas sin perder tiempo y con la templanza suficiente para abordar el tema con la delicadeza necesaria. 
 

Dra. Pía M. Roldán Viesti

Abogada T°92 F°959 CPACF

Psicóloga MN. 57.457 

Presidente y Fundadora de EUTI - (Asociación para la detección precoz de psicopatologías).

https://www.instagram.com/piamartina.ok/

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