jueves 16 de julio del 2026

La ansiedad en tiempos de urgencia

Por qué cada vez más personas sienten que viven corriendo, anticipando el futuro y les cuesta encontrar momentos de calma.

La ansiedad en tiempos de urgencia
La ansiedad en tiempos de urgencia | CONTENT CARAS LIKE
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Muchas personas llegan a consulta preocupadas porque sienten ansiedad, como si se tratara de un enemigo que debe ser eliminado. Sin embargo, la ansiedad es una emoción normal y necesaria. Cumple una función adaptativa: se activa cuando percibimos una situación como desafiante o amenazante y nos prepara para responder. Gracias a ella podemos anticipar riesgos y movilizar los recursos necesarios para afrontarlos.

El problema aparece cuando esa respuesta deja de ser proporcional a la situación. En esos casos, la ansiedad puede activarse incluso sin una amenaza real y terminar interfiriendo en distintas áreas de la vida cotidiana, afectando el bienestar, las relaciones y el desempeño laboral.

¿Cómo podemos distinguir que la ansiedad deja de ser funcional?

La ansiedad deja de ser funcional cuando, en lugar de ayudarnos a afrontar las demandas de la vida, empieza a interferir con ella. Puede manifestarse como dificultad para descansar sin culpa, un estado de alerta constante, síntomas físicos sin explicación médica, evitación por miedo o una atención puesta casi exclusivamente en lo que podría ocurrir.

La ansiedad en tiempos de urgencia

Comprender la ansiedad también implica mirar el contexto. Vivimos en una sociedad atravesada por la urgencia, la hiperconectividad, la exposición constante a las redes sociales y una cultura que suele valorar más la productividad que el descanso. Nuestro sistema nervioso recibe pocas señales de pausa y muchas de exigencia. En este escenario, sostener la calma y tolerar la incertidumbre requiere un esfuerzo cada vez mayor.

Muchas personas quedan atrapadas entre el pasado y el futuro. Algunas permanecen revisando lo que ocurrió; otras viven anticipando lo que vendrá, intentando resolver por adelantado situaciones que todavía no existen. La ansiedad suele empujarnos hacia el futuro. Anticipar es una capacidad necesaria, pero cuando pasamos más tiempo habitando escenarios imaginarios que nuestra realidad, deja de ayudarnos.

Conectar con el presente no significa dejar de pensar en el futuro, sino aprender a volver al momento en el que realmente estamos. Implica dirigir la atención hacia lo que sentimos y vivimos hoy, en lugar de quedar atrapados únicamente en lo que ya pasó o en lo que podría pasar.

Porque la ansiedad no siempre aparece cuando algo malo está ocurriendo. Muchas veces surge cuando intentamos vivir por adelantado una realidad que todavía no existe.

Licenciada en Psicología, Martina Kohler
Instagram: Lic.martinak
Mail: [email protected]
Celular: 54 911 62199269

 

 

 

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