lunes 30 de marzo del 2026

Maternidad, construcción del rol materno

Maternidad, construcción del rol materno
Maternidad, construcción del rol materno | CONTENT CARAS LIKE
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Cuando comenzamos a pensar en el deseo de tener un hijo, pocas veces nos detenemos a hacernos una pregunta que parece simple pero no lo es: ¿qué deseo, cuando deseo un hijo? La pregunta vale, porque la llegada de un hijo no ocurre solo en el cuerpo. Ocurre en la historia entera de una mujer. En sus vínculos, sus miedos, sus expectativas, sus heridas y sus sueños. Dar vida a otro ser humano es todo eso, y mucho más.

La maternidad es, en términos psicológicos, una crisis vital. No en el sentido de catástrofe, sino en el sentido más profundo: un momento de reestructuración en el que la identidad se reorganiza, los vínculos se resignifican y la forma de habitarse a una misma cambia. Algo parecido a lo que ocurre en la adolescencia. Y eso, aunque hermoso, no siempre es sencillo.

Una de las creencias más arraigadas es que el instinto materno llega solo, automáticamente, desde el primer momento. Que saber cuidar y sostener a un hijo es algo que las mujeres traemos incorporado. No es así. El desarrollo del rol materno es un proceso psicológico, emocional y vincular que requiere tiempo, elaboración y acompañamiento. Reconocer eso no es debilidad: es el primer paso hacia una maternidad más consciente y más amable con una misma.

Maternidad, construcción del rol materno

Durante la gestación emergen preguntas que hasta ese momento estaban quietas. ¿Cómo fui cuidada yo? ¿Qué quiero repetir y qué quiero cambiar? ¿Qué espero de esta nueva etapa y de mí misma? Junto a la gestación biológica existe una gestación psíquica — invisible pero igual de real — en la que una mujer empieza a construir internamente el lugar que ese hijo va a ocupar en su vida. Acompañar ese proceso con conciencia permite llegar al puerperio con más recursos emocionales disponibles.

Cuando aparecen miedos intensos, ambivalencia o angustia que no cede, eso también merece atención. Reconocer que algo se siente difícil no significa no querer a ese hijo que viene. Significa que el proceso está pidiendo un poco más de sostén. Porque una madre que se siente acompañada, escuchada y sostenida tiene más para dar. Y en eso, en definitiva, reside el corazón de una maternidad consciente.


Lic. Negretti María José. MP 46935. @psic.mariajosenegretti

 

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