La historia de Omkara Yoga comenzó mucho antes de la creación del estudio. Su fundadora y directora, Adriana Luján, llegó al Yoga a los 28 años, cuando una artrosis cervical la impulsó a buscar una alternativa para aliviar una dolencia física. Aquella experiencia terminó transformando también su energía y su manera de habitar la mente.
Con el tiempo, se formó en distintas escuelas y comenzó a dar clases de Hatha Yoga en la zona sur del Gran Buenos Aires. Más adelante, su encuentro con el Yoga Tántrico despertó una nueva inquietud: explorar al ser humano desde un lugar más sensorial, consciente y profundo.
Al abrir su propio estudio eligió el nombre Omkara, que significa “el sonido de la sagrada sílaba Om”, considerado por la tradición hindú como el sonido primordial del que se manifestó el Universo.

De un pequeño grupo a una escuela de Yoga
Lo que comenzó como un grupo de personas que se reunían para estudiar, practicar, corregir y aprender fue creciendo de manera orgánica. Con los años, ese espacio se convirtió en una escuela orientada a la formación y transmisión del Yoga.
Actualmente, más de 100 profesores se formaron en Omkara y llevan sus enseñanzas a distintos espacios. Así, aquella inquietud compartida dio lugar a una comunidad y a una escuela con una historia propia.
De cara al futuro, Adriana proyecta continuar creciendo y formándose junto con el equipo de profesores que integra el staff de Omkara. Su propósito es que el conocimiento acumulado a lo largo de 46 años pueda llegar a cada vez más personas, entendiendo al Yoga como un sendero interminable y un proceso de aprendizaje constante.

Datos de contacto
Instagram: @omkara.yoga
Profesora y asesora Lucía Waroquiers: 1151160845
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