Instalados en Villa La Angostura desde fines de los 90, Carola del Bianco y Francisco “Paquito” Mayorga construyeron un hogar que refleja su elección de vida: naturaleza, calma y conexión con lo importante. Ubicado a la orilla de un lago y rodeado de bosque, el lugar combina granja propia, huerta y espacios pensados para el disfrute. Allí, lo cotidiano cobra protagonismo y el paisaje se vuelve protagonista de cada ambiente.
El patio es uno de los espacios claves del lugar. En las fotos que Carola comparte casi a diario en su cuenta Instagram se ve una huerta prolija y en pleno funcionamiento, con verduras, flores y canteros de madera rústica que no está pensada como simple decoración, sino que realmente son parte de la rutina. A pocos metros, la granja con gallinas, termina de confirmar un estilo de vida autosuficiente, muy propio del sur.
Carola del Bianco y una vida más simple, de verdad
En las imágenes, publicadas por ella misma, se la ve cosechando, tendiendo la ropa o simplemente disfrutando del espacio, acciones que reflejan una relación genuina con la tierra y con lo que produce. Ese contacto cotidiano con lo natural ya es una marca de su hogar. No son fotos de un diseño forzado, sino una búsqueda clara por integrar la vivienda en su entorno. El resultado es un jardín vivo, que cambia con el correr de las estaciones y acompaña el ritmo de la vida familiar.
Por otro lado, la casa, construida principalmente en maderas patagónicas, con tonalidades cálidas como las de arrayán, potencia esa sensación de refugio asociada a las viviendas del sur. El hogar encendido marca el corazón del living y no solo aporta temperatura, sino también un punto de reunión que ordena la vida puertas adentro. Las paredes verdes, lejos de oscurecer el ambiente, entra en sintonía con el paisaje exterior y refuerzan esa idea de continuidad con el bosque. La madera gana profundidad y el interior se vuelve aún más envolvente. Es una casa que no solo está pensada para resguardarse del clima patagónico, sino para sentirse también parte de él.
Carola del Bianco y la cocina como corazón del hogar
La cocina es otro de los espacios centrales de la casa y uno de los que más aparece en los videos que Carola comparte. Allí se la ve preparando recetas con productos frescos, muchos de ellos recién cosechados de la huerta. Amplia y cálida, la madera vuelve a ser protagonista y refuerza esa impronta de casa de campo . Además de ser un ambiente práctico, es un lugar pensado para reunirse donde se cocina, se conversa y se comparte la vida cotidiana.
Las escenas al aire libre completan. Mesas largas de madera, bancos hechos con troncos y comidas al sol, con el lago y las montañas de fondo, construyen postales que recuerdan a una vida sencilla pero muy cuidada. El encanto está en el día a día. En esa forma de vivir, Carola y Paquito muestran que el verdadero lujo hoy pasa por vivir más conectados con lo esencial: la familia.
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