En la mansión que Antonela Roccuzzo y Lionel Messi tienen en Fort Lauderdale (Florida), cada ambiente parece pensado hasta el mínimo detalle para disfrutarse. Amplia, luminosa y con salida directa al agua, la mansión combina lujo y funcionalidad en partes iguales. Pero más allá de sus dimensiones —casi mil metros cuadrados cubiertos sobre un terreno de más de 1700—,hay un detalle que hoy marca el pulso del interiorismo: el sillón esquinero deja atrás su versión más clásica y se reinventa. Ese formato que durante un tiempo quedó relegado reaparece con líneas más actuales y siguiendo una lógica mucho más flexible. Así, se consolida como una de las tendencias que empiezan a verse con más fuerza en este 2026.
Antonela Roccuzzo y Lionel Messi le dicen adiós al esquinero tradicional
El sillón en cuestión no está en el living principal, sino en un estar más reservado de la casa, ubicado en uno de los niveles superiores. Se trata del esquinero clásico —amplio y en forma de "L"—, pero reinterpretado con una estética más orgánica. Su formato perimetral no es casual: acompaña la curvatura del ambiente y replica la disposición en U de los ventanales, generando la sensación de un mirador abierto al paisaje. Así, el mueble deja de ser solo un lugar para sentarse y pasa a ordenar la experiencia del espacio.
Durante años, el interiorismo apostó por livings más desarmados, con sofás individuales, butacas sueltas y muebles fáciles de mover. Sin embargo, el regreso de este tipo de esquinero responde a otra necesidad: recuperar la idea de las habitaciones como punto de encuentro. Después de temporadas dominadas por el minimalismo extremo, el confort vuelve a ocupar un lugar central, y ya no aparece como opuesto al lujo, sino como parte fundamental de él.
Antonela Roccuzzo y Lionel Messi eligen comodidad sin resignar diseño
El living principal, en cambio, juega en otra escala. Organizado como un gran espacio de concepto abierto integrado a la cocina, abierto, moderno y con una impronta arquitectónica marcada, funciona como el gran escenario social de la casa. Un leve desnivel ayuda a delimitar los sectores sin interrumpir la continuidad visual, un recurso muy utilizado en el diseño contemporáneo. Los ventanales y la conexión directa con el exterior refuerzan esa sensación de fluidez permanente. Allí, el mobiliario acompaña sin recargar y permite que la arquitectura sea protagonista.
Ubicada en una calle sin salida del exclusivo barrio Bay Colony, la propiedad de Antonella Roccuzzo y Lionel Messi garantiza privacidad absoluta y suma cerca de 50 metros de costa propia. Ocho suites, nueve baños, una master suite de gran tamaño, cocina italiana, spa, salón de entretenimiento y jardín con pileta completan una residencia donde cada sector responde a una forma distinta de vivir.
La inesperada y dolorosa confesión de Pilar Smith: "Mauro Viale me maltrató embarazada"
Mauro Icardi castigó a sus hijas por no querer asistir al cumpleaños de Magnolia Vicuña: "Isi vio todo por TikTok y se puso mal"
200 mil personas eligieron al peor y mejor participante de MasterChef Celebrity: la lista completa
Fabián Cubero no puede decirle “te amo” a Mica Viciconte: “Soy muy cariñoso, pero con ella no puedo”
Eduardo Sacheri contó su derrota ante la IA
El monograma de Louis Vuitton cumple 130 años: la historia del símbolo más icónico del lujo
El conmovedor saludo de cumpleaños de Benjamín Vicuña a Magnolia