El 19 de diciembre de 2003, Mónica Cahen D'Anvers puso punto final a su extensa y destacada trayectoria como periodista y conductora de televisión. Si bien en los años posteriores realizó algunos trabajos esporádicos en los medios, como Telenoche Especial (eltrece) y su ciclo radial, su despedida de la pantalla marcó el inicio de una nueva etapa. Junto a su esposo, el recordado periodista César Mascetti, se radicó en una quinta de San Pedro. Desde ese entonces, la ciudad se transformó en un refugio ideal para estar alejada del ruido de la gran ciudad, pero a un paso de Buenos Aires.
San Pedro, el lugar que Mónica Chaen D´Anvers y César Mascetti eligieron para vivir sus vidas
Después de décadas al frente de algunos de los ciclos periodísticos más emblemáticos del prime time televisivo, como Telenoche (eltrece), Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti decidieron ponerle un freno al intenso ritmo de trabajo y dar comienzo a una nueva etapa, lejos de la exposición mediática. Desde entonces, los periodistas eligieron una vida más discreta y dedicada al contacto pleno con la naturaleza. En este marco, la localidad de San Pedro se convirtió en un lugar que les terminaría cambiando la vida.
Desde hace más de 20 años, la histórica conductora vive en una quinta rodeada de árboles y espacios verdes, convertida en su refugio personal con proyección comercial. Allí encontró la paz que buscaba tras una intensa carrera profesional, en un entorno que le permitió alejarse del vértigo de Capital Federal, sin perder conexión con la ciudad.
Ubicada a unos 164 kilómetros de la Capital Federal, sobre el río Paraná, San Pedro es una de las ciudades con mayor tradición e historia de la provincia de Buenos Aires. Fundada en el siglo XVIII, específicamente en 1748, hoy cuenta con cerca de 50 mil habitantes y se destaca por su tranquilidad, sus paisajes ribereños y su fuerte producción frutícola, especialmente de naranjas, duraznos y viveros.
Cada año recibe a miles de visitantes, especialmente provenientes de Buenos Aires y Rosario, atraídos por sus propuestas naturales, su patrimonio histórico, su variada propuesta gastronómica y la posibilidad de disfrutar de actividades al aire libre y deportes náuticos sobre el río Paraná. Ese constante movimiento también impulsó el desarrollo del comercio y de una amplia oferta de servicios vinculados al sector turístico.
A lo largo del año, San Pedro también se convierte en un punto de encuentro para miles de visitantes gracias a sus tradicionales fiestas populares. Entre las más convocantes se encuentran el Festival de Música Country, que cada septiembre atrae a una multitud y llega a duplicar la población de la ciudad durante ese fin de semana, y la Fiesta Nacional de la Ensaimada, dos celebraciones que forman parte de la identidad sampedrina y reúnen a vecinos y turistas de distintos puntos de la región. Además, la Fiesta Provincial del Durazno y la Fiesta de la Naranja de Ombligo forman parte del calendario festivo de la histórica localidad, celebraciones que cada año convocan a una gran cantidad de visitantes y ponen en valor la tradición frutícola que distingue a la ciudad.
Aprovechando las condiciones que ofrecen el clima templado y la fertilidad de las tierras sampedrinas, la comunicadora de 91 años desarrolló junto a su esposo, César Mascetti -fallecido en 2022- una faceta poco conocida: la producción de frutas y el turismo local. En la estancia La Campiña, el matrimonio impulsó un reconocido emprendimiento dedicado a la producción de frutas, conservas, dulces y otros productos regionales que, con el paso de los años, se convirtió en uno de los sellos distintivos de la zona.
El lugar en el mundo de Mónica Cahen D´Anvers y César Mascetti
Mónica Cahen D´Anvers y su marido arribaron a San Pedro en 1979, donde se toparon con terrenos fértiles, pocos habitantes y muchas ganas de conectar con la naturaleza, comenzaron a proyectar un lugar propio, aunque sin ningún tipo de planificación previa. No obstante, este camino se fue dando de manera progresiva, respetando los tiempos de la naturaleza y su adaptación al nuevo lugar de residencia, después de su jubilación. Es así que se instalaron en la casa quinta a la que llamaron La Campiña. Allí, plantaron su primer naranjo dando inicio, sin proponérselo a un nuevo estilo de vida que se convertiría en uno de los lugares turísticos más visitados de la actualidad.
Con el correr de los años, el emprendimiento fue expandiéndose con la incorporación de nuevas hectáreas, distintos cultivos y decisiones que le dieron identidad y organización. “Ahí empezó nuestra historia”, recordó llena de gratitud y nostalgia Mónica en referencia a aquel primer paso que, con los años, dio lugar al desarrollo y la dimensión que hoy caracteriza al establecimiento. A lo largo del tiempo, la edificación se fue ampliando para ofrecer confort y calidad a los visitantes, aunque nunca perdió ni su esencia ni originalidad, pese a la muerte de César Masetti.
Antes de consolidarse como un establecimiento de gran escala, este espacio nació con una idea muy clara: ser una casa de fin de semana, honrar la tierra y ofrecer un espacio donde disfrutar de la naturaleza. Con ese propósito, lo que comenzó con 12 hectáreas y unos 4.000 naranjos fue creciendo de manera constante hasta convertirse en un emprendimiento de 500 hectáreas, con cerca de 40.000 plantas de cítricos y duraznos. Con el tiempo, además, se proyectó crear un sitio para ser visitado, razón por la cual incorporaron una huerta, una pastelería, un almacén, un restaurante y un extenso rosedal, que terminaron de darle identidad al lugar.
En la actualidad, la periodista se dedica a supervisar y acompañar el funcionamiento del establecimiento. Además de participar en las tareas vinculadas a la producción agropecuaria, recibe a los visitantes, comparte la historia del lugar y colabora en el desarrollo de las propuestas gastronómicas y turísticas que forman parte de la experiencia.
Si bien Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti llegaron a una de las localidades históricas de la provincia de Buenos Aires, con el paso de los años hicieron de ese lugar un espacio propio. A través de La Campiña, se reapropiaron del paisaje, imprimieron su identidad y dejaron una huella personal que hoy forma parte de la historia y del perfil turístico de San Pedro.
Mónica Cahen D´Anvers mostró su huerta y el naranjo que guarda en su casa de San Pedro
Carol, la mujer que vive con Mónica Cahen D´Anvers a sus 91 años: "Tengo el privilegio de cuidarla todos los días"
Mónica Cahen D´Anvers explicó cómo es su nueva vida a los 91 años: “Empezar a disfrutar de la tierra”
La lucha de Mónica Cahen D´Anvers: “Prefirió que todo quedara en reserva, era un momento que quería transitar en paz”
América Latina vota a la derecha pero no la abraza
Horóscopo semanal: qué le depara a cada signo del 29 de junio al 5 de julio
Mirko, el hijo de Marley, reveló que cumplió su mayor sueño gracias a Ian Lucas