La vida de Ricardo Darín sumó un capítulo de absoluta ternura y revolución íntima. Convertido en abuelo por primera vez junto a su compañera de toda la vida, Florencia Bas, el actor transita un momento bisagra. Lejos de los sets de filmación, el artista se detiene a reflexionar sobre este nuevo rol que lo atraviesa por completo.
Con la llegada de Dante, el hijo del Chino Darín y la actriz española Úrsula Corberó, la dinámica familiar se transformó por completo y obligó a todos a barajar y dar de nuevo entre Buenos Aires y Madrid. En una charla en el programa Todo Pasa (Urbana Play), Ricardo abrió las puertas de su intimidad y dejó frases que pintan de cuerpo entero su sensibilidad. Entre risas, recuerdos de los primeros meses y la nostalgia lógica que genera el océano de por medio, el actor demostró que el título de abuelo le sienta tan bien como cualquier premio internacional.
El secreto mejor guardado por Ricardo Darín y el reto de Florencia Bas
La llegada de un hijo siempre trae revuelo, pero cuando se trata de una familia de artistas tan querida por el público, la expectativa se multiplica. Ricardo Darín recordó cómo se enteró de la noticia y admitió que guardar el secreto le costó más de un dolor de cabeza en su propia casa. “Yo todavía no superé la primera etapa, que es el shock amoroso que sentí cuando me enteré de que mi hijo iba a ser padre”, confesó el actor con esa naturalidad que lo caracteriza.
Sobre cómo se enteró, detalló entre risas cómplices: “Me lo contó medio como un secreto, esas cosas que ocurren en los primeros meses de un embarazo. Me dice: 'Te pido por favor que no digas nada'. Esto me valió una amonestación muy severa por parte de mi mujer cuando se enteró”.
Claro que el rol de abuelo cómplice tuvo sus costos domésticos. Entre risas, relató la reacción de Florencia Bas al descubrir que él sabía todo: “Claro, me dijo: 'Ya sabías y no me dijiste'. Y yo le decía: '¡Pero qué querés, el Chino me pidió por favor que no dijera nada!'”. Ese pacto de silencio familiar grafica el nivel de complicidad que mantiene con su hijo, una relación basada en la confianza y el afecto profundo.
Ricardo Darín se sinceró sobre su rol como abuelo: el momento bisagra en el quirófano y el presente de Dante
Ver a los hijos convertirse en padres es una de las experiencias más movilizantes de la vida. Para Ricardo Darín, el instante en que vio al Chino salir con el bebé en brazos representó un antes y un después imposible de comparar con cualquier otra vivencia previa.
“Lo vi salir al Chino de un ascensor, de la zona de quirófanos, y lo vi venir con el bebé en brazos. Y eso... no hay nada que supere eso. O sea, lo del abuelo viene después; primero es esa cosa de ver a tu hijo convertirse en padre”, reflexionó con profunda emoción.
Lejos de los clichés, describió al pequeño Dante con una ternura infinita y destacó el temperamento que muestra en esta primera etapa de su vida. “Ahora que el tipo no para de comer, es robusto y tiene una buena onda increíble... no llora, se ríe todo el tiempo, es fabuloso”, relató con una sonrisa enorme dejando en evidencia su debilidad por el nuevo integrante del clan.
La distancia, el teléfono y las ganas de malcriar a Dante
Instalados en Madrid junto a Úrsula Corberó, el Chino y Dante construyen su cotidianeidad a miles de kilómetros de Buenos Aires. Esta realidad impone un desafío emocional grande para los abuelos, que intentan acortar la brecha geográfica con tecnología y muchos reencuentros presenciales.
“Lo que pasa es que lo vamos tratando de amortizar con un poco de buena onda, porque la distancia es un tema”, reconoció el actor con sinceridad. Y enumeró el esfuerzo constante que realizan: “Ya viajamos cinco veces, después ellos vinieron para acá, que fue maravilloso, ahora volvemos a ir para allá, y así”.
A pesar de las videollamadas y el uso intensivo de la tecnología, Darín admitió que se pierde detalles fundamentales del día a día del bebé. “Mucho teléfono, que es el gran aporte tecnológico de nuestra era, pero la verdad es que perderte el mano a mano con un bebé que todavía no tiene un año, en donde la evolución semana a semana es muy notoria, te da un poco de pena”, lamentó con total honestidad.
Sin embargo, ya palpita el momento de compartir más tiempo juntos y disfrutar de esta nueva etapa desde un lugar de puro disfrute. Al ser consultado sobre cómo se imagina en su rol cotidiano de abuelo, Ricardo Darín concluyó con calidez: “Lo único que quiero es estar cerca, acompañarlos y disfrutar cada segundo de este momento tan hermoso que nos toca vivir como familia”.
Ricardo Darín a sus 69 años: "Soy un perro viejo guardián"
Ricardo Darín vuelve al cine junto a Diego Peretti: Cuál es el nuevo desafío que lo convierte en un terapeuta
Así está hoy Dante, el hijo de Ursula Corberó y el Chino Darín: Su vida entre España y Argentina
El Chino Darín mostró la imagen más esperada: Ricardo Darín junto a su nieto Dante
La economía que viene, la tapa de NOTICIAS
Superdry & Co: la firma preppy con sello inglés llega por primera vez a la Argentina
Entramos a la cocina de Agustina Cherri: estilo campestre, detalles rústicos y madera como protagonista