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Serrano, Urtizberea, Lamothe y Awada.
10/03/2018

Estrellas asistieron al desfile de Ay Not Dead en el gran cierre de BAFWEEK

Por Vicco García | Violeta Urtizberea, Esteban Lamothe, Agustin Sullivan y Julián Serrano, entre otros, estuvieron presentes en el final de la semana de la moda de Buenos Aires.

Bajo la premisa “Il nuevo realismo”, Ay Not Dead, se dio el lujo de cerrar esta edición otoño-invierno 2018 de BAFWEEK. El Hipódromo de Palermo fue la antesala de lo que se verá en las calles los siguientes meses, según la mirada de la firma que lleva al rock como su leit motiv.

Algunos de los que no quisieron perderse esta maravillosa noche fueron Violeta Urtizberea, Julián Serrano, la cantante, Militta Bora y el ex Miranda, Lolo Fuentes. Además, estuvo presente Emmanuel Horvilleur -quien dio un fantástico show en el mismo marco para la firma Jazmín Chebar- Nai Awada, Franco Masini y Carla Moure.

Dante Spinetta y Cala Zabaleta, también asistieron y fueron parte de la front row. Desde allí, observaron atentamente el desfile así como también se los vio muy juntos y enamorados. Esteban Lamothe junto a Katia Szechtman, fue otra de las parejas que disfrutaron del espectáculo.

Otro de los invitados de lujo fue el suceso del momento, Agustín Sullivan, quien noche a noche se pone en la piel de Sandro en la serie furor de Telefe.

En cuánto a la colección, Ay Not Dead estuvo a la altura de lo que siempre profesa y sus estandartes “distinto, irreverente y provocador” se cumplieron a raja tabla.  Tres módulos de inspiración conformaron una colección única y con personalidad fuerte.

La primera con Yves Klein como musa, donde el color azul en combinación con el negro y blanco fueron protagonistas. Texturas de charol, rayas celestes y detalles a contratono, abundaron. No faltaron las remeras con prints de bandas como Joy Division, Talking Heads y The Smiths.

El segundo capítulo, inspirado en el universo femenino, propuso a una modern lolita que elige el rojo, el fucsia y el rosa como fetiches. Transparencias, bordados de corazones  y acentos en plateado o dorado, convivieron en prendas sumamente girlie-trendy.

Por último, la tercera parte resurgió al costado más barroco del arte plástico, que se hizo presente en estampas, bordados y prints con tendencia oriental. Esto además, se fusionó con el rock de los 70s: estampas con el logo de los Rolling Stones se adueñaron de diferentes tipologías, así como también no faltaron los tapados de corderito.