miércoles 19 de junio del 2024
ACTUALIDAD 07-07-2015 13:27

Iliana y Antonello

Somos amici intimi. Galería de fotosGalería de fotos

Caminan por la porteña Avenida Del Libertador tomados de la mano, riendo, felices... Iliana Calabro (48) se ve espléndida. Con jeans, altos tacos, saco rosa pálido, gafas y bolso. Antonello Bardi Gandolfo (48) la lleva de la cintura. Ella no oculta su alegría. Muy atrás quedó la mujer que, con su corazón herido, aseguraba: “Estoy cerrada al amor...” Hoy recuperó sus fichas y volvió a apostar todo a su sentimiento casi adolescente. Por el momento no se anima a planificar. Según comenta en la intimidad, después de separarse de un matrimonio de 23 años, aprendió a disfrutar el día a día. Vive el presente y, aún, no quiere realizar planes. Hace poco más de un año que se separó de Fabián Rossi (48) y quiere disfrutar sus nuevas vivencias tranquila, sin apuros ni rótulos.

A fines de marzo conoció al italiano que tiene una empresa de quesos artesanales y muzzarella y sintió que su corazoncito recuperaba sus latidos. Como cuando era chica volvió a experimentar esas inexplicables sensaciones de tener un vacío “en la panza”, de que se “acelere su pulso”, de sonrojarse y ponerse nerviosa ante la mirada de un hombre. Casi naturalmente, aunque contando con la complicidad de amigos en común, los encuentros continuaron produciéndose. Pero Antonello atravesaba un divorcio complicado y tenía que dedicarse a sus tres hijos. Entonces los tiempos fueron más relajados. Sin embargo Iliana, que anota todo en su agenda, remarcó con exceso de tinta, el 20 de abril, fecha en la que se dieron el primer beso.

“Nos estamos conociendo aún. Y día a día descubrimos que nos llevamos muy bien. Empezamos compartiendo algunas comidas con amigos y hoy, siento que ya nos conocemos bastante. Ahora cuando Antonello tiene un ratito libre en su empresa, me llama y nos escapamos a comer, tomarnos un cafecito, me acompaña al súper o, simplemente, me pasa a buscar y salimos a caminar tomados de la mano”, contará Iliana después.

El bar Dandy, en una esquina del soleado otoño, los tienta a sentarse a disfrutar de ese pequeño recreo. Para él la excusa fue pasarla a buscar por lo de la cosmetóloga Velia Sermel para acompañarla a retirar unos zapatos de Saaverio Di Rcci. Para ella, simplemente verlo.

“¡Somos amici intimi!”, bromea Antonello al besar a la actriz y cantante. Iliana ríe, se sonroja y, tímidamente, baja su mirada.

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