viernes 12 de agosto del 2022
ACTUALIDAD 01-11-2016 13:19

Jesica Cirio: "Embarazada entrenaré igual"

Tips de gym desde Miami. Galería de fotosGalería de fotos

Sus pasos firmes y su ondulante andar por Ocean Drive despiertan las miradas de los relajados habitantes de la zona más fashion de Miami. Su cabellera castaño claro y sus perfectas curvas distribuídas en su metro sesenta y siete provocan que Jesica Cirio no pase inadvertida. Hace sólo una semana que desembarcó en la ciudad pero confiesa que ya extraña y mucho. Alojada en el departamento de una amiga cumple con todos los compromisos laborales que la llevaron a volar a más de siete mil kilómetros de distancia de su marido, Martín Insaurralde. Cada mañana la “Pretty Woman” argentina se levanta muy temprano y arranca con su rutina. Quiere terminar rápido con sus obligaciones y así poder regresar a los brazos de su “hombre”. Precisamente con quien el 8 de noviembre celebrarán los dos años de casados y los tres de enamorados. Su vida cambió radicalmente en los últimos años. El “fitness” o la cultura de la “buena forma” terminó de atraparla por completo. Hoy la disciplina es parte de su existencia  y la convirtió en la gran referente cuando se trata de hablar de cuerpo perfecto y vida sana; o el soñado combo de “belleza y salud”.

—¿El cuidado del físico, el entrenamiento permanente, es un obsesión?

—Hace mucho tiempo que entreno. Creo que toda mi vida lo hice. Y ya no sé vivir de otra manera. Pero voy cambiando mis rutinas porque me aburro rápidamente. Intento siempre hacer mis ejercicios al aire libre para ir variando los estímulos. Y acá, en Miami, es genial porque podés hacerlo frente al mar. Por eso arranco cada día tempranito y me armo sesiones funcionales. Puede ser crossfit o zumba —de la que ya tiene su certificado de instructora—, que quema calorías y es divertida. Voy combinando trabajo de resistencia, flexibilidad, potencia y precisión. También mucho abdominal —llegó a hacer 300 abdominales por día en repeticiones de 50—, piernas, brazos y cola. Pero eso depende de cada uno. Cada persona debe armar su propia rutina. A mí también me ayuda mucho la genética. Yo creo que no hay una edad para empezar o para terminar de hacer gym. Eso lo determina cada uno. Como tampoco hay un estado. Todo depende de cada persona.

—¿Y una embarazada también puede hacer gym?

—Sí, obvio. Aclaro que hasta embarazada uno debe entrenar igual que lo hacía antes. Porque lo que no hay que hacer es cambiar la rutina. Todo lo contrario. Una mujer embarazada debe continuar con su ritmo habitual. El cuerpo responde a lo que está acostumbrado.

—¿Salud y entrenamiento van de la mano?

—Yo siempre hago hincapié en la salud. Por eso también aconsejo que jamás falte en un entrenamiento la parte ‘cardio’. En este punto yo camino mucho y, cuando el lugar me lo permite, hago bastante bicicleta. Hay que priorizar, en este punto, la musculación y la parte aeróbica. Con este entrenamiento y mucha disciplina, en un mes se puede estar impecable. Obviamente la alimentación es un punto tan importante como la rutina gym. Yo hace años que tengo una alimentación libre de glútem. Como muchas verduras y tomo todos los jugos de frutas y verduras que puedo. No como carnes rojas y sí mucho pescado.

En Miami Jessica Cirio es embajadora de la cadena gym Equinox y una defensora de la línea de suplementos Divinizan pero también una gran luchadora por la alimentación súper sana. Tiene también su aplicación de entrenamiento, su página de venta y está diseñando para Cocot su propia línea deportiva “by JC”.

—¿Es muy estricta a la hora de comer?

—Mis rutinas alimentarias son simples pero varían para no aburrirme, como en los ejercicios. Desayuno un jugo, algún budín “fit” (que aporta muchas proteínas) o me preparo unas almendras con claras de huevo casi a punto, avena, manzana y edulcorante, té o café. A media mañana puedo tomar un ‘shake’, o sea algo no sólido. Para el almuerzo suelo comer un pescadito o una hamburguesa de lentejas. A la tarde, viene bien una barrita de cereales y para la cena, un plato de verduras o una porción de pollo. Lo importante es no saltearse comidas. Porque así, comiendo varias veces, quemás más calorías. Contrariamente a lo que la gente piensa.

—¿Tiene algunos permitidos en esa rutina tan rígida?

—Tengo mis permitidos, que pueden ser, por ejemplo, un chocolate. Porque ¡muero! por los dulces. Entonces cada tanto ¡me tiento con un postre enorme..! Y lo puedo hacer porque soy muy rigurosa con mis rutinas. Y, si por ejemplo, tengo que hacer fotos para una campaña o producción gráfica, tres días antes me cuido mucho. Pero soy muy sana y por eso mi cuerpo responde rápidamente. Yo no fumo ni bebo; no me excedo con nada.

Mientras habla su celular no para sonar con avisos de WhatSapp. Son mensajes de amor en los que seguramente le piden que regrese pronto porque la extrañan. “Es increíble pero el 8 de noviembre ya cumplimos dos años de casados con Martín y fueron maravillosos. El tiempo pasó rapidísimo. A nosotros nos gusta muchísimo celebrar y estamos pensando algo muy especial para esta fecha”, cuenta mientras se desvela pensando con qué regalo puede sorprender a su marido. A quien, según confiesa con pícaras risas, ya “convenció” con sus tips de vida sana.

—¿Martín la acompaña y la apoya en su vida sana y sus comidas light?

—Martín es un sol y ya se acostumbró a comer como yo. En la cocina no soy una chef experta pero lo he intentado. Me gusta mucho cocinar y me divierte pero necesito más tiempo para hacerlo bien. Con las comidas por ahí lo engaño un poquito con cosas bien sanas y no se da cuenta. A veces reacciona pero ya es tarde. Y nos complementamos porque nos terminamos riendo mucho. El era, como casi todos los hombres, un carnívoro empedernido cuando lo conocí. Y yo hice algo muy importante que hoy pienso fue una gran prueba de amor...

—¿Cuál fue su gran prueba de amor con Insaurralde?

—Yo soy vegetariana y Martín no lo sabía y en nuestras primeras salidas me invitaba a comer carne... Por eso me he comido un churrasco sin decir ni una palabra para demostarle que me encantaba. Yo sí puedo decir ¡Comí carne por amor! Porque para mi fue mi gran prueba de amor.

Jesica habla, cuenta anécdotas, acompaña cada final con una carcajada y su rostro se ilumina al recordar los buenos momentos compartidos con su amor.

Entonces la gran pregunta surge sola. Es inevitable. La llegada de un bebé que termine de concretar el verdadero cuento de “princesa” que vive junto a Insaurralde se puede anticipar para el próximo año.

—¿Cuándo concretará su gran sueño de tener un bebé, de convertirse en madre?

—Con Martín tenemos muchísimas ganas de ser padres. Soñamos con tener un hijo. Y la idea que venimos conversando es ser papás el año que viene. Cumpliremos dos años de casados y tres de enamorados y sentimos que ya es hora de que llegue un bebé que termine de completar nuestro amor y la familia.

por Gaby Balzaretti

Fotos: Enrique Tubio.

Producción Obviomedia.

Agradecimientos: Cocot, Ricky Sarkany, Hyde Besch Kitchen + Coctail, Aros: Lais Bacchi.

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