martes 27 de julio de 2021
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CELEBRIDADES | 04-08-2016 18:31

Kelli Garner le rinde tributo a Marilyn Monroe

"Desnudó su alma y se hizo eterna". Galería de fotos

Lejos del glamour, de los diamantes, las faldas voladas por calientes corrientes de aire y la extraña mixtura de “femme fatal” e inocencia, Marilyn Monroe, la “rubia debilidad” que supo dejar sin aliento a los hombres de varias generaciones, tras su triste mirada escondía muchos secretos. Cuando se apagaban las luces que la hacían brillar seductora, bella, capaz de enamorar hasta a un presidente, cuando volvía a ser simplemente Norma Jeane, la tristeza una vez más opacaba todos sus lujos. El mundo entero conocía su nombre. El mundo entero suspiraba por ella. Pero nadie conocía sus dolorosos secretos. Había nacido el 1° de junio de 1926 y falleció el 5 de agosto de 1962. Tenía sólo 36 años y una vida con capítulos aún hoy cubiertos por un halo de misterio. De atractivo misterio. Quizás justamente por eso y como un sentido homenaje a los 54 años de su muerte, se realizó la miniserie “La vida secreta de Marilyn Monroe” que se estrena el 3 y 4 de agosto en LIFETIME. La también bella Kelli Garner es la encargada de revivir al más famoso sex symbol del mundo. La talentosa Susan Sarandon personifica a uno de sus secretos más oscuros y mejor guardados, su mamá Gladys (que estuvo durante muchos años internada en un manicomio). También actúan Emily Watson, Jeffrey Dean Morgan y Eva Amurri Martino (la hija de Sarandon). Basada en el libro de J. Randy Taraborrelli la historia comienza con un retrato de una bella joven que enfrenta una existencia solitaria y sin amor, con una madre ausente. La mini serie muestra la valiente, divertida, inteligente y ambiciosa mujer que se reinventó a sí misma para convertirse en el símbolo de América. Porque a pesar de las adversidades de su destino, ella, frágil, casi incontenible, logra florecer y ascender hasta alcanzar un lugar que ninguna otra mujer había podido lograr antes que ella. Débil, desesperada por la aceptación, el amor y la protección de un hombre, dicen que jamás alcanzó la felicidad. Mientras las mujeres del mundo entero envidiaban su destino ella sufría en soledad, entre cuatro paredes. La historia de Taraborrelli muestra sobre todo la dificil relación que Marilyn mantenía con su madre, Gladys Mortenson. Ella fue una niña solitaria abandonada por su mamá, quien padecía una severa esquizofrenia y pasó la mayor parte de su vida internada. A pesar de todo, crece como una mujer alegre, inteligente y ambiciosa. Por eso se reinventa y se convierte en “la Monroe”. Un símbolo de su época que a medida que su fama crece, ve cómo su vida íntima se desmorona. Y sus demonios internos, aquellos que la aquejaban con el terrible temor de terminar con la misma enfermedad de su madre, le impiden disfrutar de su éxito. Marilyn ama, llora, sufre y también odia. Pero, fundamentalmente, muestra a una mujer que lejos de la fragilidad de su apariencia física, siempre tuvo la fortaleza necesaria para luchar contra todo y todos. Claro que además de la madre, los hombres jugaron un papel muy importante en su vida. Tuvo tres matrimonios y un romance que, dicen, aceleró el desenlace final de su vida, el que mantuvo con John F. Kennedy. En la historia también se recrean dolorosas sesiones de terapia que tenía con su siquiatra Alan DeShields.

“Cuando empecé a ponerme en el lugar de Marilyn y pensar 'Yo quiero interpretar este papel. Pero ¿Puedo ser buena para hacer de Marilyn? También había estado luchando por la oportunidad de trabajar junto a Susan Sarandon y a Emily Watson, entonces me repetía 'Quiero ser Marilyn y trabajar junto a estas mujeres. Ser Marilyn fue realmente hermoso. Fui feliz durante todo el tiempo que pasé haciendo la miniserie”, reveló Kelli Garner. La actriz de 32 años y un metro sesenta y cinco de pura belleza, asegura que enfrentó el desafío más grande de su carrera y de su vida al tener que ponerse en la piel de la bomba sexy. “Estaba muy entusiasmada con el proceso de transformación a Marilyn. Porque es muy divertido cuando interpretás un personaje que conlleva mucho peinado y maquillaje. Además, Norma Jeane no se parecía en nada a la Monroe. Ella fue una construcción total. Yo la interpreté desde los 15 hasta los 36 años, así es que cuando finalmente llegué al aspecto icónico, me sentí aliviada porque pensé que se parecía mucho y entonces yo sólo tenía que enfocarme en mi trabajo... Cada uno tiene su idea sobre la voz de Marilyn, así es que es probable que sea difícil ver tantas interpretaciones y dar con la correcta. Igual, ella fue una comunicadora poco verbal, no es tanto sobre lo que dice con su voz sino sobre su lenguaje corporal. Para mí fue muy lindo ver que fue una mujer que luchó contra cosas contra las que todas las mujeres luchamos hoy en día. También descubrí un costado muy interesante que no es tan alegre como la Marilyn que todos imaginamos. ¡Ella era tan inteligente! Tuvo el coraje y la fortaleza para lidiar contra todo lo que se interponía en su vida en esa construcción que fue Marilyn Monroe. Entendí que fue muy sabia, profunda y conmovedora. Y me pone muy triste que sea hasta el día de hoy tan amada, paradójicamente, la única cosa que no pudo lograr en sus días viva”, asegura Kelli. Quien luego de quitarse el emblemático vestido blanco, la peluca platinada y el inconfundible lunar sobre su labio, despojada del innato glamour de Marilyn confesó: “Creo que lo más hermoso que descubrí de Monroe es que ella se divertía haciendo de Marilyn. Ella fue tan feminista y vulnerable... Pero ella también supo ponerse de pie por su potencia y talento. Estaba adelantada a su tiempo. Creo que hoy ella hubiera sido una gran voz por los derechos de los homsexuales. En Marilyn había tanta pureza en su alma que creo que eso la hace eterna. Desnudó su alma y se hizo eterna. Una verdadera leyenda”, concluyó quien hoy mantiene vivo el mito de Hollywood.

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