lunes 19 de enero del 2026
CELEBRIDADES Hoy 15:01

Soledad Pastorutti: “Mi primer disco lo grabé al lado de un inodoro”

La artista reconstruyó una etapa marcada por decisiones valientes, trabajo constante y una conexión genuina con el público.

Soledad Pastorutti
Soledad Pastorutti | INSTAGRAM/@sole_pastorutti

Lo que hoy parece una carrera marcada por hitos y multitudes, para Soledad Pastorutti fue, al comienzo, un camino hecho de pasos cortos, peñas, festivales y decisiones que se tomaban casi a ciegas. Así lo recordó en su paso por Nadie dice nada (LUZU TV), donde repasó cómo se dio aquel salto inesperado desde el interior del país hasta los grandes escenarios porteños. “Fue todo muy de a poco”, explicó, al reconstruir una época en la que cada show era una apuesta y cada viaje, una aventura.

Cuando llegaron por primera vez a Buenos Aires, la meta fue ambiciosa: hacer un Gran Rex. Lo que no imaginaban era que aquel debut no quedaría en una sola función, sino que se multiplicaría hasta llegar a treinta presentaciones consecutivas. Para “La Sole”, no se trató solo de un fenómeno musical, sino también social. “Haciendo folclore empecé a sonar en cumpleaños de quince”, contó, sorprendida todavía por cómo su música atravesó públicos que, hasta entonces, no estaban vinculados al género.

Soledad Pastorutti y su papá
Soledad Pastorutti y su papá

Soledad Pastorutti y el fenómeno que rompió con todas las etiquetas

En esos años, la escena musical estaba claramente segmentada. El rock por un lado, la música latina por otro, y el folclore ocupando su propio espacio. Sin embargo, el primer disco de Soledad logró colarse en celebraciones, radios y reuniones familiares, en un contexto dominado por hits internacionales y clásicos que marcaban la época. “Ese disco sonaba en todos lados”, recordó, mencionando canciones que convivían en las bateas y en la radio con su propia voz, todavía desconocida para la industria.

Pero el dato que más sorprendió en la charla fue el lugar donde se grabó aquel álbum que terminaría vendiendo más de un millón de copias. “Lo grabé al lado de un inodoro”, lanzó, con humor sin vueltas. Según explicó la cantante, aquel estudio era incluso mucho más pequeño que el propio set del programa de LUZU TV. En solo ocho horas, la joven cantante registró las canciones que venía interpretando en vivo, sin contrato discográfico firmado y sin la certeza de que ese material llegaría a ver la luz.

Soledad Pastorutti y el contrato que pudo no existir

El verdadero impulso llegó tras su presentación en Cosquín, que despertó el interés de la filial cordobesa de una discográfica. Desde allí se gestionó el contacto con Buenos Aires, se grabó el disco, se diseñó la tapa y recién entonces se firmó el contrato. Las condiciones eran claras: si no vendía cinco mil copias, el acuerdo se rescindía. Frente a ese escenario, fue su propio padre quien viajó a la capital, con dinero prestado, para comprar discos y llevarlos al interior, donde Soledad los vendía al final de cada show.

Hoy los chicos tienen las redes sociales, antes era distinto el camino, mucho más largo”, reflexionó. Una frase que resume no solo una época, sino también una forma de construir carrera, a fuerza de escenario, contacto directo y una convicción que no dependía de algoritmos ni tendencias. Para Soledad, ese recorrido inicial no fue una excepción, sino la base de todo lo que vendría después.

EN ESTA NOTA