jueves 4 de marzo de 2021
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ACTUALIDAD | 11-06-2016 07:30

Daniela Lopilato junto a sus hijos, Daira y Benicio

"Michael Bublé adora los asados al horno de mi mamá". Galería de fotos

Es la hermana mayor de Luisana y Darío Lopilato. Licenciada en Nutrición, Daniela Lopilato reparte su tiempo entre su consultorio en el barrio porteño de Parque Chas, sus proyectos como actriz y la crianza de sus dos hijos, Daira y Benicio. "Los Lopilato somos muy familieros. A pesar de la distancia, con 'Lu' siempre estamos en contacto. Eso también te hace sentir cerca, porque ella está pendiente. Y Mike (Michael Bublé), que es una superestrella mundial, adora los asados al horno de mi mamá y se integró a la familia de la mejor manera", explica la nutricionista, quien acaba de publicar una colección de cuatro ediciones donde seleccionó 50 recteas de platos fáciles y ricos para compartir en familia, dedicados a pacientes con colesterol, hipertensión, diabetes y celiaquía.

Pero detrás de la profesional de la salud y dedicada madre hay una linda historia de amor de reconciliación con su ex. "El papá de mi hijo se llama Gastón Quieto y es un ilusionista muy recononocido internacionalmente. Nos conocemos desde los 17 míos y 18 de él. Íbamos a la escuela juntos. Por cosas de la vida nos separamos y, después de muchos años, en 2012 nos reencontramos. Él ya con una historia, hijos y viviendo en Dubai, y yo también, separada y con una hija. A pesar de la distancia, comenzamos una relación. Nos turnábamos para que viniera a la Argentina y yo viajara a Dubai. Cuando llegó Benicio, nuestro hijo, comenzamos a afianzarnos más como pareja aunque la distancia siempre era un obstáculo para nosotros", explica con una sonrisa. A pesar del océano que los separa, la hermana de Luisana logró sostener el vínculo y afianzar una familia unida.

Hace unas semanas, regresó de su último viaje a Dubai, en el que fueron de vacaciones en familia a la paradisíaca Tailandia. Estos constantes viajes la obligan a atender a algunos de sus pacientes por e-mail. "Soy de las que piensa que lo más importante es llegar a la instancia en donde el paciente pueda mantenerse en el tiempo en un peso posible, real, saludable y sin pasar hambre, sin contar calorías y teniendo en cuenta que la mejor balanza es la ropa. Porque no es lo mismo perder peso que perder grasa. Perder grasas es lo más difícil, y una vez que lo logramos, ayudamos al metabolismo a trabajar como debe, sin alterarlo. Y logramos que si tenemos momentos done nos pasamos con la comida, el efecto rebote sea mínimo. Mi trabajo más importante, duradero y de empatía con el paciente es el de lograr que aprenda a comer y que pueda alcanzar con éxito el período de mantenimiento. Buscamos juntos un peso real, no ideal, y lo cuidamos. Ese trabajo es el más gratificante tanto para mí como para el paciente", resume.

Fotos: Marcelo Dubini.

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