viernes 26 de febrero de 2021
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ACTUALIDAD | 15-06-2016 22:47

Belén Bergagna: "Mariano me parece un bombón"

Desde Miami, la modelo habla de Martínez.

Como tantas otras modelos que vienen a South Beach en busca de mejores horizontes, Belén Bergagna llegó a principios de 2016 a Miami con la valija llena de ilusiones. El momento coincidía con un redireccionamiento que le dio a su carrera, volcándola más para el lado comercial que para ese costado fashion que la etiquetó en sus comienzos.

Enrolada en las filas de la agencia Wilhelmina, "Belu" es una de las tantas chicas que pululan por las calles con su belleza desafiante. Morocha, esbelta, ahora con más curvas y dueña de unos ojos claros que sensibilizan a cualquiera, Bergagna asegura que la experiencia acumulada van fortificando su personalidad: "Ahora que soy más grande, tengo muy en claro lo que quiero y lo que no. Acepté mi cuerpo, mis curvas, me cuido, me quiero y priorizo mi bienestar y mi salud, tanto física como mental. Entonces elijo mercados donde me quieran tal cual soy, ya no soy la que se amolda al mercado. Y descubrí que me va mucho mejor así, adquirí confianza en mi misma y eso es lo que vale, porque se transmite. Hay veces que voy a una prueba de ropa y los vestidos no me quedan del todo bien, pero me eligen igual porque les gusta como soy. Entonces, hoy sí me siento plena en mi trabajo y lo disfruto día a día".

Está desacostumbrada a que la sigan los papparazzi, y dice la verdad. Es real también que el año pasado estuvo en pareja con un actor, el rosarino Juan Sorini, pero todo lo que acaba de pasar con Mariano Martínez la descolocó. Ella prefiere ser cauta, afirma que en este momento está soltera y absolutamente enfocada en sí misma y en su trabajo. Pero tampoco desconoce la historia que la vinculó con el galán: "A Mariano lo conocí porque mi mejor amigo, Diego Larez, es íntimo de él. Diego tiene una peluquería y nos eligió para hacer su campaña varias veces. La primera fue con "Juli" (Giambroni), con la que tengo muy buena onda pero nunca fuimos mejores amigas, y la segunda solos. Pegamos buena onda, nos divertimos, pero nada más, el grupo de trabajo eran todos amigos o conocidos, entonces fue todo muy relajado. Obvio que me parece un bombón, pero a quién no le parece un bombón Mariano Martínez? ¡No jodamos! (risas)", detalla con celosa puntualidad, pidiendo encarecidamente que no se distorsionen sus palabras. Y sin querer referirse a ese misterioso fin de semana en Río de Janeiro, retoma la inciativa: "Mientras él estuvo en pareja, nunca pasó nada. De la misma forma que lo único que no perdono en una relación es la infidelidad, jamás podría estar con alguien sabiendo que esta en pareja, ¡nunca! Incluso siendo Mariano Martinez, no doy muchas vueltas con eso, si estás en pareja, ¡chau! De todos modos el fue muy respetuoso y nunca insinuó nada", relata durante una pausa necesaria en el restó Baires Grill, un auténtico refugio argentino en plena peatonal Lincoln Road.

Después de varios años luchándola, Bergagna siente que tiene mucho para dar. Sus metas prioritarias son las de seguir trabajando hasta comprarse su primer casa. Y si no lo pudo hacer antes, reconoce, fue porque "era chica y jamás ahorré". Una vez que tenga su propio techo, su plan es volver a instalarse en Buenos Aires, comenzar a estudiar locución y pensar en una relación "real y estable". Candidatos no le faltan, aunque ella prefiere generalizar: "Obvio que me encantaría estar en pareja y formar una familia, igualita a la que tengo yo, pero este no es el momento... En unos meses les cuento", dijo, por ahora aferrada a su propio secreto de sumario.

Informe y fotos desde Miami: Esmeralda Velásquez.

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