martes 07 de febrero del 2023
ACTUALIDAD 20-12-2016 11:01

Pampita y Juan "Pico" Mónaco: la pareja de 2016

Lindos y exitosos, formaron la pareja del año Galería de fotosGalería de fotos

Todo comenzó hace un año, cuando en los últimos meses del 2015 sus destinos se acercaron por primera vez. Fue en la discoteca Tequila donde una amiga en común de ambos presintió que era una buena oportunidad para presentarlos. Alejada de la diversión social durante casi una década, Carolina Pampita Ardohain (38) atravesó en esa primavera-verano del 2016 uno de los momentos más desafiantes de su vida. Su historia de amor con Benjamín Vicuña (38) se acababa de derrumbar como un castillo de naipes, y un tema tan vital como el sentimental, que ya parecía resuelto, volvíó drasticamente a fojas cero. Barajar y dar de nuevo no era una misión sencilla, más allá de que su figura siempre sea un foco de atracción. Del otro lado, Juan “Pico” Mónaco (32) atravesaba una apacible soltería, mechada con relaciones ocasionales que se ajustaban, más que a una elección, a una consecuencia de la vida nómade que lleva todo tenista profesional.

“No es tímido en la vida, pero nos costó mucho conocernos porque él venía dos o tres días para Buenos Aires. Y en tres días no te conocés con una persona”. Ahora con la historia ya escrita, “Pampita” recordó recientemente como fueron esos primeros “histeriqueos” vía WhatsApp, una aplicación que ella no acostumbraba utilizar como medio de diálogo, y a la que sólo recurría para escuetos mensajes informativos: ”Yo era malísima, como que no me salía escribir. Tuve que aprender porque él me decía ‘¿qué onda?’, y yo ‘no, no, todo bien’. Recién nos besamos después de muchos meses de chat”. En esos meses de soltería, a la modelo no le faltaban pretendientes, y el tenista no fue de los que mejor se posicionaron. Porque otro soltero con pretensiones, “Nacho” Viale (35), tuvo sus primeros acercamientos con Pampita en el verano de Punta del Este. Una relación que vio la luz pública en febrero, cuando CARAS los sorprendió juntos en el invierno neoyoqrquino. Todo hacía indicar que entre la codiciada modelo y el nieto de Mirtha Legrand nacía un romance a pedir de boca del consumismo mediático. Si hasta la propia Mirtha confirmaba la relación en sus tradicionales almuerzos, aunque la cosa no parecía del todo clara. Cierta reticencia a formalizar conspiró contra el “patentamiento” de la pareja, una hendija que dejó la puerta abierta a la incertidumbre sobre quién sería el hombre que terminara conquistando a Pampita.

Sigiloso y con el bajo perfil al que tanto se aferraba, Mónaco reapareció en el corazón de Pampita cuando pocos se lo esperaban. Los primeros indicios de que algo había entre los dos fue un intrigante viaje a Miami de la modelo a fines de marzo, cuando “Pico” compitió en el abierto de tenis de esa ciudad. No hubo fotos ni nada que se le parezca, pero sí testimonios de periodistas deportivos que aseguraban haberla visto a ella merodeándolo. Hasta que los rumores dejaron de serlo cuando a mediados de mayo se los vio íntimos y apasionados en las playas de Ibiza, en lo que fueron las primeras fotos juntos de la pareja. La primitiva relación virtual le daba paso a un vínculo mucho más incipiente y realista. Por esos días, ya establecida como jurado de “ShowMatch”, ella repetía al aire en cada emisión del “Bailando...” que su corazón seguía sin dueño. La única certeza era que todo se circunscribía a “Nacho” o a “Pico”, ya que con los dos se la había vuelto a ver, en distintas cricunstancias, en el verano de Ibiza. Durante una producción exclusiva con CARAS en Miami, a principios de agosto, Pampita le ponía paños fríos a quienes querían adjudicarle un novio. “Este año no creo volver a enamorarme. Me parece que al amor no hay que buscarlo, si algún día tiene que llegar, va a llegar sólo”, esgrimía públicamente.

Y así fue nomás, el amor fue llegando solo... Porque Mónaco terminó siendo el que mejor se amoldó a las necesidades de Carolina, madre de tres hijos que de repente se vio obligada a buscar un compañero de vida. Un “recalculando” no apto para personalidades endebles, y que ella logró encauzar haciéndose fuerte ante la adversidad. Subyugado por su belleza y carisma, el tenista no dudó en integrarse poco a poco a su mundo. Cada uno aportó su granito de arena para construir en estos últimos meses del año una relación que crece en confiabilidad. Que “Pico” ya haya incorporado en el asiento de atrás de su camioneta la sillita de bebé, o que ingrese a la casa de la calle Mendoza, donde vive la modelo, con llave propia, son pruebas elocuentes. Quienes lo conocen de cerca aseguran que el tandilense está plenamente seducido por la modelo, y hasta se sorprenden por la apertura mediática de “Pico”, reflejada en su participación en el programa de Susana Giménez, en su actitud cada vez más locuaz ante los micrófonos, y en gestos como el de la semana pasada, cuando fue a los estudios de Ideas del Sur para buscar a su novia.

A pocos días de que se termine el 2016, Pampita y “Pico” son sin dudas la pareja del año. Ya no sorprende verlos juntos todos los días, y tampoco sorprenderá verlos inseparables en el inminente verano esteño. “Es un momento tranquilo, lo estoy disfrutando. Lo mejor de todo es que ya pasó ese momento de tanta tensión y ahora podemos ser normales, podemos salir desarreglados a la calle... Queríamos hacer cosas normales, como ir a tomar un café o ir al cine. Así que lo mejor fue dar ese paso y poder hacer todo el resto de las cosas más relajados”, dijo “Pampita” en estos días, con aboluta tranquilidad ante el acoso de los medios. Y si el amor todo lo puede, ellos no piensan ser la excepción...

por Carlos Cervetto

FOTOS: M.FONSECA/PERFIL Y MOVILPRESS

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