martes 2 de marzo de 2021
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ACTUALIDAD | 02-03-2018 21:51

Las 5 razones por las que Margot Robbie merece ganar el Oscar a mejor actriz

La australiana se destaca por su arduo trabajo en "Yo, Tonya", la película inspirada en la vida de la patinadora olímpica, Tonya Harding. Galería de fotos

Tras su salto a la fama con "El Lobo de Wall Street", la prensa especializada concuerda en que Margot Robbie, de 27 años, se encuentra frente a una de las grandes posibilidades de su vida. En su primera nominación al Oscar, la joven se convirtió en una de las favoritas por su interpretación en "Yo, Tonya".

Su popularidad ante el público vino de la mano de la desquiciada Harley Quinn en "Escuadrón Suicida". Sin embargo su papel protagónico en el film dirigido por Craig Gillespie, podría consagrarla frente a los ojos de la Academia. Se espera que la interprete resulte ganadora absoluta en la terna a  "Mejor Actriz Protagonista".

Desde CARAS analizamos las 5 razones por las que debería ser la ganadora de la terna a mejor actriz.

Entrenamiento duro

Para interpretar a la mundialmente famosa medallista olímpica, Tonya Harding, Robbie se sometió a una estricta rutina de entrenamiento. Aprender a patinar sobre hielo al nivel de una profesional fue todo un reto que superó sin ningún tipo de traspié.

El film incluye más de 200 escenas relacionadas a competencias, por lo que el desgaste físico estuvo a la orden del día, así como también su dura performance en el set estuvo a la altura de las circunstancias.

“Entre tres y cuatro meses antes de que comenzara la producción, empecé mis clases de patinaje: dos horas al día durante cinco días a la semana”, relató en alguna oportunidad la joven actriz.

Sarah Kawahara, una reconocida coreógrafa, fue la encargada de señalarle los pasos pertinentes y marcarle el camino a seguir para lograr la perfección deseada. Junto a los efectos de post-producción el producto final fue de altos estándares y de digna fidelidad a la realidad.

Desde las redes sociales la protagonista retrató un poco de esta dura rutina. "Esta soy yo en la pista de hielo, hace un año exactamente. Ahora estamos en las pantallas de los cines a nivel nacional", escribió Margot desde su cuenta oficial de Instagram, notablemente feliz por el recibimiento del film.

Fidedigna caracterización 

"Camaleónica", es una palabra que describe a la perfección a esta artista. Si se enfrenta a Harley Quinn conTonya, sumado a la gran actuación de Robbie, seguramente cueste diferenciar que se encuentra la misma persona detrás del maquillaje.

El vestuario jugó un rol fundamental a la hora de generar credibilidad en el espectador.  Jennifer M. Johnson, quien fue galardonada como Mejor Vestuario Contemporáneo por el Sindicato de Diseñadores de Vestuario, estuvo a cargo de realizar los outfits de la película.

Cómo detalle principal, cabe destacar que Johnson se tomó el trabajo de recrear varios de los estilismos que la patinadora lució en la vida real. Material fotográfico y documentos videográficos sirvieron para rescatar índices generales y lograr la atmósfera del universo detrás de este deporte.

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Fantástica interpretación

No es fácil ponerse en la piel de la "villana heroína". Si bien la campeona olímpica ganó tanto fanáticos, como rivales; Margot logró con su trabajo generar el equilibrio perfecto entre el amor y el odio hacia su personaje. Con su impecable labor consiguió mostrar un costado más amable de Tonya.

Harding en 1991  pasó a la historia por ser la primera patinadora estadounidense en completar un salto de triple axel. Además, siempre será recordada por involucrarse en la agresión a su eterna "nemesis deportiva",  Nancy Kerrigan (Caitlin Carver). Dicho hecho significó uno de los escándalos más grandes de la historia del deporte.

Este falso documental logró la empatía del espectador al reflejar el lado más cruel detrás de la fama de la deportista, su desdichado "lado b" plagado de sufrimiento y sacrificio para conseguir su tan anhelado reconocimiento. Eso sí, la ironía queda a la orden del día logrando una sutileza única de la "comedia negra".

"Los medios siempre la pintaron como la villana, pero su vida es mucho más complicada y trágica que eso. No pretendo restarle nada a Nancy Kerrigan, lo que le sucedió fue horrible, pero me pareció que había una historia mucho más compleja que contar sobre Tonya. Quería humanizarla, y seguramente empatizar con ella", aseguró  Gillespie sobre su obra.

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Empoderamiento artístico 

Lejos de sentarse a esperar que el "papel de su vida" le caiga del cielo, Margot decidió poner manos a la obra. Junto a su marido, Tom Ackerley, fundaron la productora LuckyChap Entertainment. Esta jugada maestra le significó poder elegir directamente qué papeles interpretar.

 “No creo que nadie me lo hubiese ofrecido si no lo hubiera buscado yo, y no estaba dispuesta a esperar diez años para que alguien lo hiciera”, sostuvo en diálogo con Digital Spy.

Controversial historia

Aunque Tonya negó su implicación en la agresión que sufrió Nancy Kerrigan en los Juegos Olímpicos de Lillehammer, la joven deportista pasó a ser la mujer mas odiada de Estados Unidos. La condena social hizo que su popularidad decreciera a pasos agigantados.

Una reina dentro de la pista de hielo versus un infierno en lo personal fuera de ella. Por donde se la analice, el personaje principal logra desafiar los estándares de lo que "está bien".

Su problemática niñez, la relación tomentosa con su madre  y su fallido matrimonio  fueron blancos fáciles para atacarla.  Robbie hizo de esta dramática historia algo digno de querer ser visto.

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