miércoles 02 de septiembre del 2026
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Así nació el romance de Andrés Gil y Brenda Asnicar, una de las parejas más recordadas de la TV

Los actores compartieron pantalla en Patito Feo y las portadas de las revistas enamoradas.

Andrés Gil, Brenda Asnicar
Andrés Gil, Brenda Asnicar | Instagram

Brenda Asnicar saltó a la fama internacional con un carisma arrollador que marcó a toda una generación, en su ron de la icónica villana Antonella Lamas Bernardi, en la telenovela Patito Feo. Por su parte, en esa misma producción, Andrés Gil debutó formalmente en la actuación interpretando a Bruno Molina, el galán dulce y compañero que rápidamente conquistó los corazones de la audiencia juvenil.

Ambos compartieron un crecimiento explosivo de popularidad masiva en la televisión argentina a partir del estreno de la exitosa telenovela en el 2007. Sin embargo, el set de grabación se convirtió en el escenario perfecto para que la intensa química de la ficción se trasladara al plano real. De esta manera, los jóvenes actores iniciaron una tierna e inolvidable historia de amor adolescente que se extendió durante un año, con idas y vueltas llenas de complicidad y frescura.

Andrés Gil, Brenda Asnicar
Andrés Gil, Brenda Asnicar

Un romance que traspasó las pantallas: la verdadera historia de amor entre Andrés Gil y Brenda Asnicar

La historia de amor entre Andrés Gil y Brenda Asnicar traspasó las pantallas y comenzó de manera espontánea en los pasillos de Ideas del Sur durante los primeros meses del 2007. El arrollador éxito de la telenovela juvenil Patito Feo obligaba al elenco a convivir durante extensas jornadas diarias entre las grabaciones de los capítulos, los ensayos de coreografías y las preparaciones vocales. Sin embargo, ambos actores comenzaron a protagonizar dos romances: uno ficticio y otro real. 

Dentro de la trama emitida por El Trece, el vínculo de sus personajes replicaba una dinámica idílica que fascinaba a los televidentes. Antonella, la carismática pero caprichosa líder de Las Divinas, mantenía una relación sentimental repleta de idas y vueltas con Bruno Molina. Él encarnaba al novio fiel, comprensivo y protector que intentaba balancear las constantes maldades y los aires de grandeza de la villana. La innegable química televisiva y los apasionados besos de la ficción traspasaron por completo la pantalla chica.

En ese contexto de alta exposición, las miradas y la complicidad diaria hicieron que la atracción mutua naciera de forma inevitable tras bastidores. La simpatía de él y la fuerte personalidad de ella conectaron rápidamente, transformando las largas horas de trabajo en el escenario ideal para el florecimiento de su primer noviazgo adolescente. Gil y Asnicar oficializaron su romance ante la prensa y sus fanáticos a mediados de ese mismo año, dejándose fotografiar juntos de manera pública y genuina.

Lejos de ocultarse del asedio mediático que generaba el programa, la feliz pareja se mostraba muy unida en eventos promocionales, salidas recreativas y paseos urbanos. La consolidación del noviazgo quedó definitivamente sellada cuando compartieron unas románticas y exclusivas vacaciones familiares en las playas de Cariló. Allí disfrutaron del descanso veraniego alejados de los flashes, ratificando su amor ante una audiencia que los coronó como la pareja más querida de la televisión.

Andrés Gil, Brenda Asnicar
Andrés Gil, Brenda Asnicar

El amor de Andrés Gil y Brenda Asnicar: el desgaste y la separación

Andrés Gil y Brenda Asnicar fueron considerados la pareja de la televisión en aquellos años, ya que su tierno romance adolescente ocurrió en el momento de mayor furor de la ficción juvenil. El público los adoptó como los novios ideales del espectáculo, y hoy siguen siendo recordados con enorme nostalgia debido al impacto cultural que generó la exitosa tira y a la genuina pureza de aquel primer amor que nació entre grabaciones. 

A pesar del profundo cariño mutuo, cortaron definitivamente en 2009. La razón principal de la ruptura fue el desgaste por compromisos laborales, la clásica inmadurez de la adolescencia y el distanciamiento físico tras una intensa rutina compartida. Aunque intentaron una segunda oportunidad durante el verano en Punta del Este, la vorágine de sus incipientes carreras artísticas terminó por diluir el noviazgo de manera definitiva. 

Un hecho clave confirmó a la prensa la separación: los rumbos opuestos que tomaron en sus vacaciones. Ella realizó un esperado viaje a Nueva York junto a su madre, mientras que él decidió instalarse en las playas de Pinamar con sus amigos. Esta evidente distancia geográfica y la ausencia de postales compartidas ratificaron el final de la relaciónEste quiebre amoroso coincidió con el final de la emisión del programa. A pesar de esto, cada uno sigue siendo recordado por el romance, y forjaron fuertes caminos que consolidaron su fama. 

Andrés Gil, Brenda Asnicar
Andrés Gil, Brenda Asnicar

Los diferentes presentes de Andrés Gil y Brenda Asnicar: una familia y el teatro, vs. romances públicos y el regreso

Tras la ruptura, los actores construyeron caminos exitosos pero con perfiles artísticos muy diferentes. Andrés Gil decidió expandir sus horizontes y enfocó su enorme talento en el teatro independiente, el cine y prestigiosas producciones de plataforma. En el plano personal, consolidó una hermosa historia de amor con Cande Vetrano, con quien formó una querida familia y le dio la bienvenida a su primer hijo, Pino, en el 2024.

Por su parte, Brenda Asnicar capitalizó su masiva fama internacional mudándose a Colombia para protagonizar el éxito televisivo Cumbia Ninja de Fox. Su vida amorosa se mantuvo bajo el foco de la prensa  debido a sus romances públicos, que incluyeron un matrimonio con un empresario colombiano y dos comentados noviazgos con Carlos TevezDuki. En los últimos años, la artista apostó fuerte por la autogestión y su regreso musical, con la gira mundial junto a Laura Esquivel, volviendo a ponerse en el rol de Antonella. 

Andrés Gil, Brenda Asnicar
Los diferentes presentes de Andrés Gil y Brenda Asnicar

El romance de Andrés Gil y Brenda Asnicar, una de las parejas más recordadas de la TV, unió a dos jóvenes actores y los dejó grabado como el vivo reflejo de una época dorada de la pantalla local. Aunque sus destinos profesionales y personales tomaron rumbos completamente diferentes, el recuerdo de su noviazgo permanece intacto en la memoria colectiva de los fanáticos de un amor adolescente que trascendió la ficción de Patito Feo para convertirse en un verdadero hito nostálgico de la cultura pop argentina.

A.E

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