viernes 20 de marzo del 2026
REALEZA Hoy 15:57

Tras semanas de silencio, la princesa Mette-Marit habló sobre su relación con Jeffrey Epstein

Una entrevista esperada, detalles que incomodan y un testimonio que reaviva un tema que la realeza preferiría dejar atrás.

Princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein
Princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein | AFP

Después de semanas marcadas por la presión mediática y la exposición pública, la princesa heredera Mette-Marit decidió romper el silencio y referirse por primera vez en profundidad a su vínculo con Jeffrey Epstein, en una entrevista televisiva junto a su esposo, el príncipe Haakon, donde buscó dar explicaciones sobre una relación que volvió a quedar bajo la lupa en un contexto sensible, atravesado tanto por cuestionamientos institucionales como personales. La aparición no fue casual, sino una respuesta directa al creciente interés público, y aunque intentó aclarar los hechos, dejó abiertas varias preguntas que siguen alimentando el debate.

Mette-Marit y su versión: “Fui manipulada y engañada”

El vínculo entre Mette-Marit y Epstein se remonta a los años 2011 y 2014, período en el que mantuvieron contacto frecuente y encuentros personales, en un momento en el que el empresario ya había sido condenado por delitos sexuales, aunque la princesa aseguró no haber dimensionado completamente su historial. Según explicó, lo conoció a través de contactos vinculados a su trabajo en temas sociales y humanitarios, pero la reciente difusión de documentos que la mencionan en reiteradas ocasiones reactivó el escándalo y fue justamente ese contexto el que la llevó a hablar públicamente.

Mette-Marit
La princesa Mette-Marit

En la entrevista, la princesa fue directa al referirse a cómo vivió ese vínculo y aseguró que fue “manipulada y engañada” por Epstein, explicando que con el tiempo logró comprender quién era realmente, al tiempo que reconoció que no investigó lo suficiente sobre su pasado, algo que hoy considera un error. “Desearía no haberlo conocido nunca”, afirmó en uno de los momentos más contundentes, marcando una distancia clara con esa etapa de su vida.

Según su relato, la relación nunca fue romántica ni íntima sino de carácter social, aunque admitió que mantuvieron comunicación durante varios años, y que decidió cortar el contacto cuando comenzó a sentirse incómoda con ciertas actitudes que en ese momento no terminó de interpretar del todo. En ese sentido, sostuvo que su confianza estuvo mal depositada y reconoció que subestimó señales que hoy, con otra perspectiva, entiende de manera distinta, lo que convierte esa revisión en uno de los ejes centrales de su testimonio.

Mette-Marit de Noruega
Mette-Marit de Noruega

Otro de los puntos que destacó fue su postura frente a las víctimas, ya que lejos de centrarse únicamente en su propia experiencia, subrayó que quienes merecen atención y justicia son las personas afectadas por los abusos de Epstein, en un intento por correrse del foco personal sin dejar de asumir su parte de responsabilidad. Aun así, reconoció sentirse avergonzada por su vínculo pasado y pidió disculpas públicamente, en una intervención que buscó equilibrar contexto, autocrítica y posicionamiento.

Mette-Marit y un escándalo que sigue abierto

La repercusión de sus declaraciones no tardó en sentirse, ya que en Noruega el caso generó un fuerte debate público sobre la responsabilidad de la familia real y el impacto institucional de este tipo de vínculos, con sectores que incluso comenzaron a cuestionar su rol futuro dentro de la monarquía, en un escenario que hoy aparece claramente dividido y que mantiene el tema en agenda.

Mette-Marit y Jeffrey Epstein
Mette-Marit y Jeffrey Epstein

Además, el contexto personal de la princesa agrega complejidad al panorama, ya que en paralelo a este escándalo enfrenta problemas de salud y una situación judicial que involucra a su hijo, lo que incrementa la presión mediática sobre su figura y vuelve aún más significativa su decisión de hablar públicamente, en un intento por ordenar su versión y dar la cara en un momento crítico.

Aunque las palabras de Mette-Marit aportan una nueva mirada sobre lo ocurrido, el caso está lejos de concluir, ya que la publicación de documentos y las inconsistencias señaladas en declaraciones anteriores mantienen el interés vigente, y si bien su testimonio marca un punto de inflexión, porque por primera vez habló sin intermediarios, también deja en claro que el tema sigue abierto y lejos de cerrarse.