lunes 26 de julio de 2021
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REALEZA | 30-04-2021 09:32

Su vida como reina: se revelan secretos desconocidos de Máxima Zorreguieta

El libro "Máxima, la construcción de una reina" cuenta detalles ocultos de la argentina.

¿Cómo es Máxima de Holanda? ¿Tuvo otros amores antes de Guillermo? ¿Cómo era su vida antes de llegar a la corona de Holanda? Estos y muchos otros secretos se develan en el libro "Máxima, la construcción de una reina" que en más de 200 páginas cuenta aspectos hasta ahora desconocidos de la argentina que llegó a los más alto aspirado por su entorno: la realeza europea.

Los periodistas Rodolfo Vera Calderón y Paula Galloni, cuentan los aspectos más ocultos y oscuros de una mujer de la que se cree conocer todo, pero en realidad se sabe muy poco.

Zorreguieta, una joven de clase alta argentina, nacida fuera del matrimonio y con un entramado familiar disfuncional, según asegura Penguin Random House,  la editorial responsable de la publicación.

Máxima de Holanda escaló hasta el mundo más alto aspirado por todas las mujeres de su entorno y su generación: la realeza europea. Y lo hizo gracias a una ambición y a una tenacidad que la llevaron a convertirse en parte de la Historia.

Se develan secretos desconocidos de Máxima Zorreguieta

Con rigurosidad periodística el libro, que también se encuentra disponible en formato e-book, narra los aspectos más ocultos y oscuros de la historia de una mujer de la que se cree conocer todo, pero en realidad se sabe muy poco.

La obra da a conocer detalles de un estilo de vida excepcional y una vida opulenta, además de desmenuzar todas las facetas de una mujer de carne y hueso que armó su propia agenda en función de los intereses de una de las casas reales más poderosas del mundo.

La faceta desconocida de Máxima de Holanda

¿Alguien se hubiera imaginado a Guillermo de Orange lavando la vajilla? Sin embargo cuando el noviazgo entre ellos recién comenzaba, a fines de los 90, Máxima invitó a su novio a pasar unos días en la Patagonia, lugar en el que los Zorreguieta acostumbraban a visitar y despuntar su pasión por el esquí. 

Hasta el momento nadie sabía que Guillermo era el príncipe de los Países Bajos y su novia lo llamaba simplemente Alex. Los paisajes de la Patagonia enamoraron a su alteza real, no sólo por las majestuosas vistas que ofrece Bariloche sino porque pudo experimentar un estilo de vida mundano, algo desconocido por él. Se sentía libre.

Las noches con los amigos eran fiestas divertidas en las que no faltaban bailes ni alcohol. Los encuentros nocturnos en el bar El barrilete, permitieron a Guillermo mostrar una faceta de su personalidad desconocida hasta por él mismo y estaba fascinado. Luego de varias rondas de cerveza pasó a ser el alma de la fiesta y naturalmente se incorporó al grupo de amistades de su entonces novia.

Guillermo de Holanda cumple años en cuarentena junto a Máxima y sus hijas

Esos permisos lo enamoraban aún más de la Argentina que hasta lo hizo dormir en una cama cucheta, lavar la vajilla y ahí también demostró sus habilidades para el esquí, que había aprendido durante su niñez en Austria, sorprendió a los presentes, que también eran avezados en la práctica de ese deporte. Hasta el momento, las amigas de Máxima seguían sin saber quién era realmente su novio y por lo tanto era tratado como uno más del grupo y como habían tratado a otros novios que Zorreguieta había tenido en oportunidades anteriores. 

Tras esa experiencia, Guillermo quedó fascinado y supo fehacientemente que volvería a ese lugar en el que fue tan feliz.

Máxima Zorreguieta: así fue su preparación para la realeza 

Mázima Zorreguieta provenía de una familia acomodada y conocía de educación y modales también tuvo que adaptarse a su nuevo presente. En 2001 y por pedido de Beatriz de los Países Bajos, la pareja se radicó en Bruselas y desde ese lugar comenzó su transformación para convertirse en princesa consorte y futura reina.

Mira como fue el particular festejo de Guillermo y Máxima Zorreguieta en el Día de San Valentín

Tras el casamiento y la llegada de las herederas, Máxima si bien tuvo que aceptar las normas monárquicas y lo hizo enamorada y con gusto, siempre estuvo convencida de que sus hijas hablarían español para poder mantener el vínculo con su familia de Argentina y preponderaba la felicidad de las niñas.

Desde la primera infancia fueron protegidas para que puedan desarrollar una vida lo más normal dentro de las posibilidades que se desprenden de su rol y entre la corona y los paparazzi existió un acuerdo tácito de no invadir la privacidad y sólo estar en los actos públicos.

Las niñeras de Amalia, Alexia y Ariadna debían hablar el idioma español y si bien las primeras nannis que acompañaron a las herederas, respetaban a rajatabla este requisito, las mismas le fueron las otorgadas por la corona pero, tras la renuncia de la niñera, Máxima contrató a  la abogada Eveline van den Bent quien acompañó a las niñas desde el 2010 hasta que fue ascendida por los monarcas como asistente personal.

Ahora, las jovencitas que transitan la adolescencia y comienzan con sus deberes monárquicos, tiene cada una, a su propio personal y la nanni fue ascendida a asistente personal de la reina consorte.

Cuestiones de familia

Pero no todo fue color de rosa sino que hubo algunos chispazos con la monarquía cuando en un acto oficial, los presentes observaron que Máxima les hablaba a sus hijas en castellano, lo que no fue bien visto, en contraposición al orgullo que la argentina generó en los holandeses al aprender rápidamente su idioma, muy complejo, y de esta manera se ganó el corazón del pueblo neerlandés.

La vida de Máxima cambió desde su partida de Argentina. Su primer gran dolor fue no poder tener presente a su padre el día de la boda, dada la participación de Jorge Zorreguieta con el último gobierno de facto que atravesó el país y por la conciencia democrática que caracteriza a los holandeses, ese "detalle" no se podía dejar pasar.

Maxima Zorreguieta en Alemania

Además, tuvo que vivir la traumática pérdida de su hermana Inés quien decidió quitarse la vida, siendo muy joven. La reina, atravesó estoica cada una de esas circunstancias difíciles, siempre con la contención amorosa de su esposo.

Ahora, ambos enfrentan una precipitada caída de su imagen, la que comenzó con sus escapadas vacacionales en plena pandemia por el COVID, pero todo indica que saldrán airosos de esta situación, dado el carisma de Máxima, que Guillermo avala con altura.

Según varios medios es ella quien "domina" la pareja. Sabe cómo hacerlo y si bien entre ellos hay peleas fuertes como en cualquier matrimonio, Máxima sabe manejar la situación y poner las cosas en orden. Él por su parte, es afectuoso, contenedor y muy atento con su mujer a quien, después de tantos años de unión, sigue amando como desde el primer día.

 

 

LP

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Leticia Pomo

Leticia Pomo

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