Las insinuaciones le van dejando paso a la realidad. Y si bien hay cosas que cuesta decirlas en público, los hechos terminan por evaporar todas las palabras. Cada vez más consustanciados con lo que sienten, Carolina Ardohain (38) y Juan Pico Mónaco (32) ya no tienen que dar explicaciones de lo que les pasa. Basta con verlos inseparables en distintos episodios de la semana para darse cuenta que la relación dejó de ser un juego de seducción. Y si algo le faltaba a las sucesivas imágenes que los muestran apasionadamente juntos, el tenista se presentó el domingo en el programa de Susana Giménez para asumir definitivamente su papel de “novio”. Frases como “me conquistó con su sonrisa”, “es lindo dar una noticia cuando uno ya está bien”, o “me gustaría formar una familia y criar a mis hijos” delatan un romance a todas luces efervescente. Si hasta cuando le llegó la compleja pregunta sobre la posibilidad de una boda, Pico Mónaco la dejó picando como en un drop shot: “Es temprano para pensar en eso, pero uno nunca sabe...”
Un año después de ver como la vida se le derrumbaba, separada de Benjamín Vicuña (37) y testigo incrédula de la relación del actor chileno con Eugenia Suárez (24), “Pampita” encontró su revancha. Un sentimiento al que se cuesta admitir, pero que inexorablemente late y perdura en cada avatar sentimental. Deseada y codiciada por muchos, la sortija quedó en manos del tenista tandilense. Una certeza que se disipó el jueves durante la sexta edición del “Prix de Baron B”, en el Hipódromo de Palermo. Allí, ante cientos de invitados y con la repercusión mediática que garantiza uno de los eventos más logrados del calendario social, “Pico” y “Pampita” mostraron su verdad. Ella llegó primero con un grupo de amigas, vestida por Marcelo Giacobbe y sin el “fascinator” que sugería el dress code femenino. Más tarde Mónaco hizo su aparición triunfal, cual conquistador de la Edad Media. Y a partir de ese momento, la noche se transformó. Ante cientos de testigos, entre ellos el otro candidato que merodeó el corazón de la modelo, “Nacho” Viale (34), la pareja se floreó. Cariñosos y cómplices, “Pampita” no dudó en llevar a su chico hasta el centro de la pista para bailar la música electro pop de los deejays Martín Bernardo, “Puli” De María y Jorge Tellado. En ese dance floor montado a metros de la pista de carreras, coronado con una gran pérgola de cinco metros de altura, el amor ganó por escándalo.
Liberado de toda competencia tenística hasta lo que resta del año, Pico Mónaco le dedica a la relación todo el tiempo que le demande. Sólo el miércoles se mostró sin la modelo, cuando asistió en Almagro a la presentación de un nuevo calzado deportivo de Adidas. El jueves compartió con “Pampa” la mencionada fiesta de Barón B, el viernes la llevó en su camioneta para buscar a los hijos de ella en el colegio, y el sábado hubo triple programa: almorzaron juntos en Dandy Grill, muy cerca del domicilio de Carolina, disfrutaron del recital en River de los Guns ‘N Roses, y a la noche cenaron con amigos en Gardiner y bailaron en Tequila. Programas de pareja que prometen repetirse y con argumentos suficientes para seguir sorprendiendo.
por Carlos Cervetto
Fotos: Ernesto Pages y Máximo Gómez.
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