En una charla íntima y sin poses, Laurita Fernández volvió a mostrar ese costado reflexivo que la acompaña desde hace tiempo. Acostumbrada a convivir con agendas exigentes, ensayos interminables y temporadas intensas, la actriz y bailarina habló en +CARAS de cómo esa dinámica también impacta en su vida afectiva. Lejos de cualquier romanticismo forzado, fue directa al explicar por qué, en los últimos años, sus parejas estuvieron ligadas al mismo universo laboral.
Todo surgió a partir de una pregunta de Héctor Maugeri sobre la dificultad de compartir la vida cuando los tiempos no coinciden y los objetivos profesionales van por caminos distintos. Laurita no esquivó el tema y puso en palabras algo que muchas veces queda implícito en el mundo artístico. Con la naturalidad que la caracteriza, explicó que no es una elección premeditada, sino una consecuencia de la forma en que hoy vive su carrera.
Laurita Fernández y la importancia de compartir los mismos tiempos
“Algo de eso que mencionás tiene que ver con la razón por la cual últimamente terminé involucrándome con gente de mi mismo medio”, reconoció, con honestidad. La actriz aclaró que no se trata de una vida social limitada al trabajo ni de un rechazo a otros ámbitos. “Yo no vivo saliendo ni incursionando en otros grupos sociales que no sean los de mi trabajo”, dijo, marcando que su mundo no se reduce únicamente al ambiente artístico.
Sin embargo, admitió que hay algo que facilita las cosas cuando ambos conocen de primera mano las exigencias del oficio. “Creo que hay algo de entender los tiempos, las dinámicas, el no reclamo, de entender que es distinto”, reflexionó. En ese punto, Laurita fue clara: no se trata solo de compartir profesión, sino de compartir una lógica de vida marcada por horarios atípicos y una exposición constante.
Ensayos nocturnos, funciones los fines de semana, viajes inesperados y semanas de alta intensidad son parte de una rutina que no siempre resulta fácil de acompañar desde afuera. Para ella, estar con alguien que ya conoce ese ritmo implica menos explicaciones y menos tensiones innecesarias. “Me fue más fácil quizás con gente que ya me entendía”, resumió en +CARAS, dejando en claro que la comprensión mutua es clave para sostener un vínculo.
Laurita Fernández y la búsqueda de un equilibrio personal
Ese compromiso con su trabajo, que la llevó a protagonizar grandes proyectos como Legalmente rubia y Matilda, también tuvo costos personales. Durante años, priorizó funciones, ensayos y rodajes por sobre encuentros familiares, salidas con amigos o incluso vacaciones. Recién este último tiempo decidió cambiar esa lógica y buscar un mayor equilibrio entre lo profesional y lo emocional.
La propia Laurita contó que se propuso darle más espacio a los vínculos, estar presente y dejar de sentirse culpable por descansar. En ese mismo camino, tomó decisiones personales que apuntan a bajar la presión, como la reciente congelación de óvulos, una elección que definió como liberadora frente a los mandatos y los tiempos biológicos.
Hoy, con una carrera consolidada y una mirada más amable sobre sus propios procesos, Laurita se permite pensar el amor desde un lugar más calmo. No desde la urgencia ni desde el sacrificio constante, sino desde la posibilidad de compartir el camino con alguien que entienda que, en su vida, el escenario no es solo un trabajo: es parte de su identidad.
Juan Minujín, Carla Quevedo, Alejandro Awada y Penélope Guerrero arrasan en Netflix con el estreno de una nueva película argentina
Rodolfo Ranni: "Nunca supe de qué trabajaba mi papá. Sospecho que era espía"
La inesperada reacción de Griselda Siciliani a los rumores de infidelidad de Luciano Castro
Filtran detalles de cómo fue la infidelidad de Luciano Castro a Griselda Siciliani: "Se la chapó en la calle"
El polémico video que reposteó Milei sobre Maduro y "el diablo" Trump
Dolphin Skin: el efecto en la piel que triunfa en Instagram
El detalle en la foto romántica de Martín Migueles y Wanda Nara que desató las burlas de todos