sábado 18 de julio del 2026
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La historia de Luisa, la abuela de Lautaro Martínez que fue goleadora en Bahía Blanca y pionera del fútbol femenino

El futbolista es portador de una fuerte carga genética atravesada por el fútbol.

Lautaro Martínez junto a su familia
Lautaro Martínez junto a su familia | Instagram

Lautaro Martínez atraviesa uno de los momentos más trascendentales de su carrera deportiva, luego de convertirse en uno de los protagonistas de la histórica victoria de la selección argentina frente a Inglaterra. Sin embargo, detrás del goleador se esconde una historia familiar profundamente ligada al fútbol. En esa herencia deportiva se destaca la figura de Luisa, su abuela, quien fue goleadora en Bahía Blanca y una de las pioneras del fútbol femenino

Luisa, la abuela de Lautaro Martínez: una vida atravesada por el fútbol

La historia de Lautaro Martínez no solo está marcada por sus goles y sus logros con la Selección Argentina, sino también por una tradición futbolera que viene de su propia familia. Detrás del delantero hay una herencia ligada al deporte que tiene como protagonista a su abuela Luisa, una figura pionera del fútbol femenino en Bahía Blanca. 

Lautaro Martínez junto a su papá, abuela y hermanos
Lautaro Martínez junto a su papá Mario, abuela Luisa y su hermano Alan | Redes Sociales

Luisa Esther Aguilar fue una de las primeras mujeres en abrirse camino en una época en la que el fútbol femenino prácticamente no tenía reconocimiento. Convirtió su talento en una referencia local: fue 9 de área, goleadora y formó parte de una generación que desafió prejuicios para poder jugar al deporte que amaba. 

La mujer se destacó por su posición como lateral y por sus grandes actuaciones dentro del campo de juego, que la llevaron a convertirse en una de las máximas goleadoras de la época. Además, llegó a jugar en la Primera División, en un contexto en el que el fútbol femenino comenzaba a dar sus primeros pasos hacia la semi profesionalización. Durante su trayectoria, vistió la camiseta de Estrella Roja de La Falda, uno de los pocos equipos femeninos que existían en aquellos años. 

Lautaro Martínez y su abuelo Mario
Lautaro Martínez y su abuelo Mario | Redes Sociales 

La herencia familiar de Lautaro Martínez: una pasión que se transmite de generación en generación

Según trascendió, Luisa, la abuela de Lautaro Martínez, conoció a Mario Oscar en las canchas, un lugar donde ambos compartían la misma pasión: el fútbol. Mientras ella se destacaba dentro de la liga bahiense, él transitó el deporte desde dos facetas diferentes: primero como futbolista y luego como árbitro. Aunque por una cuestión generacional Lautaro no tiene recuerdos de sus abuelos jugando, sí creció observando cada detalle de la carrera de su papá. 

Mario, el hijo de los abuelos del delantero, también siguió los caminos del fútbol. No solo heredó esa pasión familiar, sino que decidió convertirla en su profesión. Nacido en 1972 en Punta Alta y criado en Bahía Blanca, Mario Omar jugó a la pelota de manera amateur, hasta que su talento llamó la atención de un representante de jugadores que lo descubrió en un partido barrial y lo llevó a Villa Mitre. Allí comenzó su recorrido como defensor, desempeñándose en distintas posiciones de la última línea, como zaguero central, líbero y lateral izquierdo, una ubicación en la que podía aprovechar su perfil zurdo. Su crecimiento en el universo futbolístico fue rápido: a los 14 años ya había tenido su primera experiencia en la Reserva y apenas dos años después llegó su debut en Primera.

Durante su infancia, el goleador de la selección argentina creció rodeado de ese ambiente futbolero: entre vestuarios, entrenamientos y charlas técnicas, absorbiendo desde pequeño los códigos y valores del deporte. Ese entorno fue moldeando su identidad y acompañando un destino que, con el tiempo, lo llevaría a trascender las fronteras.

Lautaro Martínez y su papá
Lautaro Martínez y su papá Mario | Redes Sociales

Ese legado familiar acompaña la carrera de Lautaro Martínez, quien desde sus comienzos en Bahía Blanca hasta su consolidación internacional en el Inter de Milán mantuvo un fuerte vínculo con sus raíces. La pasión por la pelota, en su caso, no comenzó con él: forma parte de una historia familiar que atravesó generaciones. La figura de su abuela representa una parte fundamental de la memoria del fútbol femenino argentino, una historia de esfuerzo y pasión que trascendió generaciones. Y, de alguna manera, su nieto le rinde homenaje cada vez que pisa el área, el lugar donde ella supo dejar su huella y convertirse en protagonista.