sábado 13 de julio del 2024
ESPAñA 25-06-2024 09:07

Austero y obrero: cómo era Vicálvaro el barrio donde vivia Letizia Ortiz antes de ser reina de España

La esposa de Felipe VI residía en un departamento.

Antes de mudarse a la Zarzuela, Letizia Ortiz disfrutó de una vida más privada y discreta en un departamento de Vicálvaro, en el este de Madrid. Esta vivienda, que habitó en sus años de soltera previos a convertirse en princesa, está situada en una urbanización de la zona de Valdebernardo. El apartamento, ubicado en la séptima planta de un edificio de 11 alturas, tenía 85 metros cuadrados y disponía de diversas comodidades, como pista de tenis, piscina y zonas comunitarias. La fachada del edificio sigue destacando por sus colores vibrantes y las ventanas dispuestas tanto de forma vertical como horizontal.

Letizia adquirió este piso tras su divorcio de su primer marido, Alonso Guerrero, con quien se había casado en 1998 en Almendralejo, Badajoz, y de quien se divorció un año después. La casa estaba en una ubicación conveniente, relativamente cerca de Torrespaña, lugar al que se desplazaba diariamente para su trabajo como presentadora del Telediario nocturno. Como muchos jóvenes profesionales de su generación, Doña Letizia decidió pedir una hipoteca e invertir en una vivienda durante los años de la burbuja inmobiliaria.

Llevando una vida cotidiana muy discreta en ese momento, Letizia Ortiz prefería mantenerse al margen de la vida comunitaria. Sin embargo, disfrutó poco tiempo de aquella vivienda. Dejó el departamento un día antes del anuncio de su compromiso con el Rey Felipe VI, diciéndole al portero que la vio salir con varias maletas: "Me voy de viaje". Poco después, se instaló en el Palacio de La Zarzuela, donde comenzó a prepararse para su nuevo papel como princesa.

Rey Felipe VI y Letizia Ortiz
Rey Felipe VI y Letizia Ortiz.

Transición a la Vida Real

Siete meses después, el 22 de mayo de 2004, Letizia contrajo matrimonio con el entonces Príncipe de Asturias en la Catedral de La Almudena. La ceremonia, que reunió a 1200 invitados y representantes de 28 casas reales, la vio vestida con un majestuoso diseño de Manuel Pertegaz y un velo bordado que sujetaba la tiara prusiana, propiedad de la Reina Sofía.

Después de mudarse, el piso fue ocupado por la hermana menor de Letizia, Érika, junto a su hija Carla, tras su separación de Antonio Vigo. Lamentablemente, Érika, que estaba atravesando una depresión, murió trágicamente en esa misma vivienda en febrero de 2007. Este lugar había sido también el escenario de los primeros encuentros entre los reyes. En ese momento, Letizia estaba embarazada de su segunda hija y enfrentó uno de los peores momentos de su vida.

Tras el nacimiento de su hija Sofía,  Letizia Ortiz decidió vender la vivienda en junio de 2008 por 230,000 euros. Todo el proceso de venta se realizó a través de abogados y, según parece, la casa fue adquirida por una joven familia que sigue viviendo allí.

La Nueva Vida en el Pabellón del Príncipe

En la actualidad, Rey Felipe y Letizia residen con sus hijas, Leonor y Sofía, en el Pabellón del Príncipe, una residencia muy distinta a aquel apartamento madrileño. Esta fue la primera residencia como soltero del Rey Felipe, quien se mudó allí en 2002. La casa, situada a un kilómetro de La Zarzuela, tiene 1800 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y fue diseñada por el arquitecto Manuel del Río en un estilo castellano renacentista.

El interiorismo, con muebles de Patrimonio Nacional, fue obra de Patricia Sanchiz Castañé y Francisco Muñoz, con una implicación personal significativa de Don Felipe en el proceso decorativo. Los reyes eméritos no participaron en las decisiones, ya que Felipe quería una vivienda adaptada a sus necesidades y probablemente pensaba en su futura vida familiar. En sus paredes cuelgan tapices del siglo XVII y obras de arte como pinturas de Rafael Canogar y grabados de Chillida. La familia sigue viviendo en esta residencia incluso tras la proclamación como reyes.

El piso de soltera de Doña Letizia en Vicálvaro representó una etapa de independencia y discreción en su vida, muy diferente a la visible y pública vida que llevaría después. Su transición a la realeza no solo cambió su residencia, sino también el curso de su vida personal y profesional, llevándola de un modesto apartamento en Madrid a la grandiosidad del Pabellón del Príncipe en La Zarzuela.

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